“No se trata de mi fe o de lo que a mí me gusta, sino de que somos un país de tradición católica”, ha explicado la presidenta de la Comunidad de Madrid
MADRID, 09/11/2022.- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, saluda al arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro, a su llegada a la Catedral de La Amudena para asistir a la misa en honor de la patrona de la ciudad, este miércoles, en Madrid. La ciudad de Madrid celebra el día de su patrona, Santa María de la Almudena, una festividad en la que la celebración religiosa en la catedral se mezcla con otras actividades lúdicas como la entrega de petunias a quienes acudan a la plaza de la Villa y muestren que su nombre es Almudena. EFE/ Chema Moya
“¿Es católica?” “Sí”. “¿Va a misa?” “Poco. Pero mucho por trabajo, así que ya me doy por pasada por misa”. Así ha contestado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acerca de su vivencia de la fe en una entrevista hecha por Eduardo Inda para OK Diario.
“Al final siempre estamos que, cuando no son procesiones, son funerales”, continúa Ayuso. “Madrid que es un pueblo de fe y de tradición, cuando no hay una congregación hay una misa especial. Así que, gracias a ello, voy a misa todas las semanas”. Asimismo, ha reconocido que estas asistencias no tienen tanto que ver con su fe como con aquello que representa: “No se trata de mi fe o de lo que a mí me gusta. Somos un país de tradición católica, lo cual significa que respetamos la libertad y la vida como los bienes principales que tiene el hombre”.
“Somos, por tanto, un país que respeta al prójimo, la familia, la redención, el perdón, la segunda oportunidad, la civilización que trasladamos a América…”, continúa. “Si no conoces aquello que aspiras a gobernar, lo que vas a hacer es trasladarlo a tu pequeño mundo, y no tienes derecho de transformarlo a tu conveniencia a una sociedad”, ha añadido.
“Uno, si conoce bien lo que es Madrid y lo que es España, sabe que somos un país aconfesional pero profundamente católico en su mayoría”, ha insistido, “y esto hay que defenderlo, que no imponerlo, porque una sociedad que no se conoce a sí misma está abocada a perderse”.