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La Fundación Canaria Buen Samaritano inaugura en Senegal el Hotel Hogar-Escuela Baobab

| 09/03/2026 - 06:55

  • El Padre Pepe cumple el “sueño” de poner en marcha este proyecto para ofrecer oportunidades a los jóvenes de Kayar
  • La sede de la entidad, situada en el popular barrio de Añaza, podría ser una de las paradas de León XIV en su visita a Tenerife





“Y los sueños se hacen posibles. Hoy es día de celebrar la vida y sentirnos orgullosos en las dos orillas. Este pequeño proyecto ya está en marcha. Una sola familia humana. Gracias, Dios, por tanto. Gracias Senegal, gracias Tenerife“. Con este emotivo mensaje compartía este fin de semana José Félix Hernández López (Icod de los Vinos, 1969) -conocido como el Padre Pepe- la Buena Noticia de que la Fundación Canaria Buen Samaritano, que él mismo ha fundado, ha inaugurado en Senegal el Hotel Hogar-Escuela Baobab.



El Padre Pepe cumple el “sueño” de poner en marcha este proyecto como respuesta laboral y formativa para que los jóvenes del pueblo pesquero de Kayar no se vean obligados a embarcarse en la peligrosa y mortífera ruta Atlántica que les lleve a Canarias.

Acto de inauguración del Hotel Hogar-Escuela Baobab

Para inaugurar el proyecto se desplazaron estos días a Kayar -fábrica y puerto de salida de cayucos- responsables de la Fundación, colaboradores y representantes de administraciones canarias que han permitido que este hotel sea una realidad.

“Todos somos familia”

“El sueño ya es realidad en Senegal. La educación es la semilla que transforma el futuro. Con este proyecto, plantamos juntos las esperanzas de un mañana lleno de oportunidades. Para que el futuro se construya aquí, con vuestras manos y vuestros sueños. Todos somos familia. Gracias por ser parte de este camino”, reza el cartel con el que han coronado esta inauguración.

Junto al hotel, la otra iniciativa en ciernes es Ubuntu, un conjunto de cabañas para acoger a madres con sus hijos. 

La Fundación Canaria Buen Samaritano inaugura en Senegal el Hotel Hogar-Escuela Baobab

Se trata del primer proyecto internacional de la Fundación cuya sede, situada en el popular barrio de Añaza, podría ser una de las paradas de León XIV en su visita a Tenerife en junio.

Fundación Canaria Buen Samaritano

El origen de la Fundación, aunque fundada en 2017, viene de lejos. Concretamente, hace casi dos décadas atrás, cuando el Padre Pepe era trasladado por el obispo Bernardo Álvarez desde el barrio de La Salud al barrio de Añaza.

Allí, con la Cáritas parroquial comenzó con algunos talleres para los vecinos, para los más pequeños y con ayudas para la cesta de la compra. Poco a poco, los voluntarios se iban multiplicando.

“Cogimos tal velocidad de crucero que montamos un aula de cocina industrial que nos ha permitido montar un catering, que a su vez nos nutre a todos los demás proyectos, como los tres centro de día para mayores que regentamos”, relataba el sacerdote a Vida Nueva en un reportaje publicado en septiembre de 2025.

El Padre Pepe, en la sede de la Fundación

Es en 2017 cuando todas estas iniciativas confluyen en la constitución de la Fundación El Buen Samaritano, con una apuesta integral para rescatar a los más vulnerables a través de proyectos que van desde formación en peluquería y estética hasta carpintería o albañilería, además de cursos de habilidades sociales para lanzar a los beneficiarios al mercado laboral. 

En la actualidad cuenta con cerca de 30 trabajadores estables y 60 personas con contratos temporales para los programas de formación, junto a cientos de voluntarios.

Un regalo de Reyes

Los jovenes migrantes extutelados llegaron a su vida -y a la de la Fundación- un 6 de enero de 2020. Se acercó a hablar a un grupo de chicos a los que, tras cumplir la mayoría de edad, el Estado deja en la calle. ¿La respuesta? Colchones en el suelo de la parroquia de Los Gladiolos, otro barrio obrero que también anima este Buen Samaritano, para que no durmieran al raso.

“Junto a la acogida y un primer diagnóstico de su situación legal, construimos un itinerario hasta que pueden tener la oportunidad de vivir con dignidad; esto es, con su situación regularizada e insertados laboralmente”, afirmaba a esta revista.

Hoy acogen en 14 viviendas a cerca de 140 jóvenes, de los que 40 ya tiene un trabajo. En total, calcula que ya son 600 los migrantes que han pasado por la fundación desde hace cinco años, sumando aquellos a los que han asesorado o facilitado un reagrupamiento familiar.

La cocina industrial de la Fundación, con la que se ha podido crear un catering

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