Del viernes 13 al sábado 14 de marzo, parroquias de todo el mundo permanecerán abiertas para la adoración eucarística y la reconciliación
FOTODELDÍA CIUDAD DEL VATICANO (Vaticano), 11/10/2025.- El Papa León XIV preside la Vigilia de Oración y el Rosario por la Paz - Jubileo de la Espiritualidad Mariana en la Plaza de San Pedro, Ciudad del Vaticano, 11 de octubre de 2025. EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI
La Iglesia vuelve a vivir este mes de marzo sus ’24 horas para el Señor’, la jornada mundial de oración, adoración y reconciliación impulsada por el Papa durante la Cuaresma.
La iniciativa se celebrará del viernes 13 al sábado 14 de marzo de 2026 en diócesis y parroquias de todo el mundo, justo antes del cuarto domingo de Cuaresma. Durante esas horas, las iglesias permanecerán abiertas para que los fieles puedan rezar, adorar al Santísimo y acercarse al sacramento de la reconciliación.
En España, la Conferencia Episcopal Española ha invitado a todas las comunidades cristianas a sumarse a esta jornada, especialmente rezando por la paz en un contexto internacional marcado por los conflictos.
’24 horas para el Señor’ es una iniciativa promovida por el Dicasterio para la Evangelización que se celebra cada año durante la Cuaresma.
La iniciativa, nacida durante el pontificado de Francisco, alcanza en 2026 su decimotercera edición. Con el paso de los años, la iniciativa se ha extendido a miles de diócesis en todo el mundo y se ha convertido en uno de los momentos más significativos de la Cuaresma.
El objetivo es sencillo: ofrecer a los fieles un tiempo prolongado de encuentro con Dios en medio del ritmo cotidiano. Para ello se propone que las iglesias permanezcan abiertas durante toda una jornada para facilitar la oración, la adoración eucarística y las confesiones.
Las puertas abiertas de las iglesias son, de hecho, el signo visible de esta propuesta espiritual: un recordatorio de que la misericordia de Dios está siempre disponible.
Cada año la jornada se celebra bajo un lema bíblico. Para la edición de 2026, el papa León XIV ha elegido una frase del Evangelio de san Juan: “He venido para salvar al mundo” (Jn 12,47).
Tal como ha explicado el Dicasterio para la Evangelización, el objetivo de este lema es recordar que la misión de Cristo es ofrecer salvación y misericordia a todos, especialmente a quienes buscan reconciliarse con Dios.
La propuesta se sitúa en el corazón del tiempo cuaresmal, cuando la Iglesia invita especialmente a la conversión y a la reconciliación.
Por eso, además de la oración personal, muchas comunidades organizan celebraciones penitenciales, vigilias o momentos de reflexión que ayudan a preparar el camino hacia la Pascua.
Para acompañar la jornada, el Dicasterio para la Evangelización ha publicado también un subsidio pastoral con materiales para la oración personal y comunitaria, disponible gratuitamente en varios idiomas.