Vaticano

León XIV recupera el “genio femenino” de Juan Pablo II en este 8-M

| 08/03/2026 - 16:42

El Papa responde por carta a una mujer que pide a la Iglesia que trabaje con los jóvenes en una “cultura del respeto” que lleve a “no considerarnos como un objeto que poseer”





León XIV reivindica la famosa expresión del “genio femenino” de Juan Pablo II para celebrar este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Así se expresa el Papa al responder por carta a una mujer -Giovanna- que le escribe, a través de la revista ‘Piazza San Pietro’.



El objetivo de esta lectora es denunciar el aumento de los feminicidios y hablar al Pontífice de la necesidad de trabajar, tanto desde la Iglesia como desde las escuelas, con los más jóvenes en una “cultura del respeto, del amor y, sobre todo, de la libertad”, para llevar “un mensaje que enseñe a no considerar a la mujer como un objeto que poseer…”.

“Le escribo con los ojos llenos de lágrimas, pues para muchas mujeres amar a un hombre, casarse con él o elegir vivir con él, crear una familia, se convierte en una trampa”, afirma Giovanna.

Y acto seguido le lanza una pregunta: “¿Cómo podemos hoy dar una explicación a la violencia, ya demasiado frecuente y dolorosa, que tantos hombres ejercen sobre las mujeres que dicen amar, hasta llegar a matarlas, brutalmente, con odio, como si fueran culpables de ya no amarlos?”.

Robert Francis Prevost con un grupo de mujeres en Perú

La violencia contra las mujeres, un “gran sufrimiento” para León XIV

El Pontífice comienza señalando el “gran sufrimiento” ante “la violencia en las relaciones y, en particular, la violencia contra las mujeres”. Y ahí es donde parafrasea a su antecesor, insistiendo en que, “en un mundo a menudo dominado también por un pensamiento violento, el genio femenino debería ser sostenido aún más”.

Para Robert Francis Prevost, las mujeres son “protagonistas y creadoras de una cultura del cuidado y de la fraternidad indispensable para dar futuro y dignidad a toda la humanidad”. “Quizás también por eso hoy son golpeadas y asesinadas, porque son un signo de contradicción en esta sociedad confusa, incierta y violenta, porque nos señalan valores de fe, libertad, igualdad, esperanza, solidaridad y justicia”.

En este sentido, continúa: estos son “grandes valores” que “son combatidos por una mentalidad peligrosa que contamina las relaciones produciendo solo egoísmo, prejuicios, discriminaciones y voluntad de dominio”.

Por ello, el Papa coge el guante de Giovanna al pedir una alianza de amor: “Caminar juntos en el respeto recíproco de la propia humanidad no es un sueño, sino la única realidad posible para construir un mundo de luz para todos”.

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