Vaticano

León XIV clama por la “igualdad entre hombres y mujeres” en el Día Internacional de la Mujer

| 08/03/2026 - 12:30

  • El Papa ha animado en el ángelus de este domingo a rezar por todas aquellas que “desde la infancia sufren violencia”
  • El Pontífice ha invitado a “levantar los ojos y reconocer las sorpresas del Señor” en pleno camino hacia la Pascua





El papa León XIV ha clamado, desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, por la “igualdad entre hombre y mujer” tras el rezo del ángelus de este domingo, 8 de marzo, en el cual se celebra el Día Internacional de la Mujer.



“Renovemos el compromiso, que para nosotros, los cristianos, se fundamenta en el Evangelio, para que se reconozca la igualdad real del hombre y la mujer”, ha dicho el pontífice, recordando que “lamentablemente, muchas mujeres desde la infancia son discriminadas y sufren diversas formas de violencia”. “A ellas, de modo especial”, ha subrayado, “va mi solidaridad y mi oración”.

Asimismo, el Papa ha señalado que “desde Irán y todo Oriente Medio continúan llegando noticias que nos causan profunda consternación”. “A los episodios de violencia y devastación y ese constante clima de odio y miedo se agrega el temor a que el conflicto se escale a otros países de la región, entre ellos el querido Líbano, y puedan caer de nuevo en la inestabilidad”, ha continuado, pidiendo a los cristianos su oración “para que cese el fragor de las bombas, para que callen las armas y se abran espacios de diálogo en los cuales se pueda escuchar la voz de los pueblos.”

El encuentro con Cristo abre un “manantial de vida”

Antes de la oración mariana, León XIV ha vuelto a poner la mirada en el corazón del Evangelio, y ha recordado que el camino cuaresmal conduce a un encuentro que transforma la vida: el encuentro con Cristo. De esta manera, en su reflexión, el Papa evocó tres grandes páginas del Evangelio que la Iglesia propone en estas semanas: el diálogo de Jesús con la samaritana, la curación del ciego de nacimiento y la resurrección de Lázaro.

“Estas grandes páginas del Evangelio, que comenzamos a leer desde este domingo, se ofrecen a los catecúmenos, pero al mismo tiempo son escuchadas nuevamente por toda la comunidad, porque ayudan a convertirse en cristianos o, si ya lo somos, a serlo con mayor autenticidad y alegría”, explicó el Pontífice.

Para el Papa, el episodio del encuentro de Jesús con la samaritana revela una verdad esencial de la fe: Cristo responde a la sed más profunda del ser humano. “Jesús, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed. El encuentro con Él, como le sugiere a la Samaritana, activa en lo profundo de cada uno un ‘manantial que brotará hasta la Vida eterna’”, ha dicho León XIV.

Asimismo, ha recordado que esa búsqueda espiritual sigue viva hoy en todo el mundo. “Muchas personas continúan buscando esa fuente interior que da sentido a la existencia”, ha asegurado, acudiendo a las palabras de la joven judía Etty Hillesum: “A veces me es accesible —escribía en su diario—. Pero a menudo hay piedras y escombros taponando ese pozo y entonces Dios está enterrado. Hay que desenterrarlo de nuevo”. “No hay energía mejor empleada que la que dedicamos a liberar el corazón. Por eso, la Cuaresma es un don: entramos en la tercera semana y ya podemos intensificar el camino”, ha animado el Papa.

“Levanten los ojos y miren los campos”

El Papa también se detuvo en la reacción de los discípulos cuando descubren a Jesús hablando con la samaritana. Aquella escena, ha explicado, explicó, “revela lo difícil que resulta comprender la lógica del Evangelio”.

“En el Evangelio también está escrito que ‘llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al ver [a Jesús] hablar con una mujer’”. Ante esa sorpresa, ha recordado el Papa, Jesús los provoca con una imagen que sigue siendo actual para la Iglesia: Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega”.

Para León XIV, estas palabras son también una llamada dirigida hoy a la comunidad cristiana: “El Señor también dice a su Iglesia: ‘Levanta los ojos y reconoce las sorpresas de Dios’”. Y es que, “muchas veces la acción de la gracia es invisible a primera vista. Sin embargo, incluso cuando parece que nada sucede, Dios ya está actuando”.

“En los campos, cuatro meses antes de la cosecha, casi no se ve nada. Pero allí donde nosotros no vemos nada, la gracia ya está actuando y los frutos están listos para ser recogidos”, ha asegurado León XIV.

La delicadeza que muchos buscan en la Iglesia

El Papa destacó también la actitud de Jesús hacia la mujer samaritana. Según las normas sociales de la época, explicó, lo lógico habría sido ignorarla. Sin embargo, Jesús hace exactamente lo contrario. “Jesús le habla, la escucha, le da confianza sin segundas intenciones y sin desprecio”.

“¡Cuántas personas buscan en la Iglesia esa misma delicadeza, esa disponibilidad!”, ha señalado el Papa. En este sentido, el Papa invitó a recuperar una actitud sencilla: detenerse ante el otro y escucharlo. “Qué hermoso es cuando perdemos la noción del tiempo para prestar atención a quien encontramos, tal como es”, ha dicho el Pontífice.

A partir de este encuentro, el Papa ha recordado que la samaritana “se convierte en la primera de muchas evangelizadoras”. Y, desde su aldea, marcada por el desprecio y la marginación, muchos salen al encuentro de Jesús gracias a su testimonio. Y allí, concluyó el Papa, la fe comienza a brotar “como agua pura”.

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