América

El cardenal Cupich planta cara a Trump: “Cuando se abre la puerta de la guerra es muy difícil cerrarla”

| 05/03/2026 - 18:11

El arzobispo de Chicago alerta de que la violencia vuelve a verse como una forma normal de resolver conflictos y pide recuperar la diplomacia antes de que la situación “se salga de control muy rápidamente”





La escalada militar en Oriente Medio ha vuelto a encender las alarmas dentro de la Iglesia. Ante esta situación, el cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, ha advertido de que el mundo corre el riesgo de entrar en una espiral de violencia difícil de detener si la guerra vuelve a considerarse una herramienta legítima para resolver conflictos internacionales.



“Cuando se empieza a utilizar las armas como forma de resolver las dificultades, se entra en un camino del que es muy difícil volver atrás”, señala el cardenal en una entrevista concedida a los medios vaticanos tras los recientes ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Para Cupich, la situación actual es especialmente preocupante porque la violencia puede desencadenar una reacción en cadena. “Una vez abierta la puerta con los ataques es muy difícil cerrarla y la situación puede escaparse de las manos muy rápidamente”, ha señalado.

Un mundo marcado por el miedo

La tensión internacional se disparó después de que, el pasado 28 de febrero, ataques militares alcanzaran Teherán y otras ciudades iraníes. La respuesta no tardó en llegar: Irán lanzó represalias contra aeropuertos, puertos e infraestructuras civiles en varias ciudades del Golfo, entre ellas Doha, Manama y Kuwait.

En ese contexto, el papa León XIV lanzó un llamamiento urgente durante el Ángelus del 1 de marzo, advirtiendo del peligro de una “tragedia de proporciones enormes” y pidiendo a las partes implicadas que asuman “la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en una vorágine irreparable”.

Cupich subraya la importancia de esa voz en el escenario internacional. A su juicio, el Papa está recordando a los líderes mundiales los principios que surgieron tras la Segunda Guerra Mundial para evitar que los conflictos se resolvieran mediante la violencia. “El Santo Padre simplemente nos está recordando los principios en base a los cuales las naciones acordaron, desde la Segunda Guerra Mundial, afrontar tensiones y controversias”, ha explicado.

El riesgo de normalizar la guerra

El cardenal estadounidense reconoce que muchas personas viven estos días con miedo e incertidumbre ante la posibilidad de una escalada militar más amplia. “Creo que la gente tiene miedo. No tiene idea de cómo terminará esto y la situación puede escaparse de las manos muy rápidamente”, ha afirmado.

Lo que más preocupa al arzobispo de Chicago es que la guerra vuelva a percibirse como una solución aceptable para los conflictos internacionales. “Estamos viendo el uso de las armas como un modo de resolver las dificultades”, advierte, recordando la situación que dio lugar a la I Guerra Mundial: el Imperio austrohúngaro declaró la guerra pensando que sería una solución rápida a un problema político, “pero siguieron años de terrible conflicto en los que millones de personas fueron asesinadas”.

Tehran (Iran). EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Por eso insiste en que abrir la puerta a la guerra puede desencadenar consecuencias imposibles de controlar. “Una vez abierta esa puerta, es muy difícil cerrarla”, ha insistido.

Asimismo, ha subrayado que ignorar la soberanía de un Estado abre la puerta a justificar cualquier guerra futura.“Cuando el principio de la soberanía de una nación se viola, entonces podemos encontrar cualquier excusa para declarar una guerra”, advierte.

Etiquetas: Blaise Cupichguerra
Noticias relacionadas