España

De Barcelona a Camerún (con sotana y mochila): seminaristas en modo misión para resetear su vocación

| 25/02/2026 - 19:02

El viaje forma parte de una iniciativa que quiere ofrecer una vivencia de fe y servicio en contacto directo con la realidad de la Iglesia universal





Del 9 al 21 de febrero, tres seminaristas del Seminario Conciliar de Barcelona, Peter Kibiru, Luis Jaureguízar y Eduard Mata, acompañados por los presbíteros diocesanos Carles Ballvé y Miquel Àngel Pérez, han vivido una intensa experiencia misionera en Camerún, territorio de misión con el que la Iglesia de Barcelona mantiene un vínculo histórico desde hace décadas.



Este viaje se enmarca dentro del proyecto Experiencias misioneras para jóvenes seminaristas de la Archidiócesis de Barcelona, una iniciativa que quiere ofrecer una vivencia de fe y servicio en contacto directo con la realidad de la Iglesia universal.

Una relación de fraternidad entre Iglesias

La relación entre Barcelona y Camerún se remonta a los años sesenta, cuando sacerdotes diocesanos iniciaron una presencia misionera estable en diversas zonas del país. Aquel espíritu de servicio, evangelización y promoción humana continúa vivo hoy a través de la cooperación pastoral, educativa y social mediante la presencia de misioneros catalanes en todo el país.

Este nuevo viaje da continuidad a esta historia compartida y refuerza los lazos de fraternidad entre ambas Iglesias. Más que una visita puntual, ha sido una experiencia de comunión, escucha y aprendizaje mutuo. El obispo auxiliar de Barcelona, David Abadías, también realizó una estancia en febrero de 2025 acompañado por los directores del Secretariado de Misiones y Juventud de la archidiócesis.

Fruto de esta visita se concretó este proyecto y se formalizó la invitación al obispo Barthelemy Yaouda para participar activamente en la celebración Sent la Creu, que tuvo lugar el pasado domingo 22 de febrero en la basílica de la Sagrada Familia y en diferentes eventos de animación misionera a la archidiócesis.

Quince días de inmersión pastoral y comunitaria

Siguiendo el programa previsto, los participantes han recorrido diversas ciudades y comunidades del país: Yaundé, Maroua, Mouda, Yagoua y Ngaundere. Durante estos días, el grupo ha convivido con los niños y los responsables de distintas misiones, compartiendo la vida cotidiana, participando en actividades educativas y colaborando en tareas comunitarias. Esta experiencia ha permitido a los seminaristas acercarse a una realidad marcada por la vulnerabilidad social, pero también por la dignidad y la esperanza que aporta la Iglesia en las regiones visitadas.

En la diócesis de Yagoua, los jóvenes han participado en celebraciones litúrgicas, encuentros con familias, catequistas y jóvenes, así como en espacios de diálogo con responsables pastorales. Han podido conocer de cerca una Iglesia joven y dinámica, con una fuerte participación comunitaria a pesar de las dificultades estructurales y económicas.

La delegación fue recibida, en el extremo norte del país, por el obispo de la diócesis de Yagoua, Barthelemy Yaouda, y otros agentes pastorales que les mostraron la realidad de la labor de la Iglesia en esta región. Pudieron compartir y participar activamente en la Eucaristía dominical en la catedral, un espacio al aire libre con la presencia de centenares de fieles.

Uno de los ejes centrales del viaje ha sido la dimensión espiritual. El grupo ha dedicado tiempo a la oración, al silencio y a la revisión personal y comunitaria, integrando la experiencia vivida en su propio camino vocacional. En Yaundé, fueron acogidos por los Hijos de la Sagrada Familia, con presencia en la capital y un fuerte compromiso en la formación de vocaciones religiosas y sacerdotales. Allí pudieron compartir momentos con jóvenes y seminaristas en formación, viviendo un intercambio cultural y eclesial enriquecedor que ha puesto de manifiesto la universalidad de la vocación sacerdotal.

Una respuesta a un reto vocacional actual

El proyecto nace de la necesidad de ofrecer a los jóvenes en la etapa final de su formación en el seminario experiencias profundas que les ayuden a vivir su vocación en clave misionera, experimentando y reforzando en primera persona el sentido de pertenencia a la Iglesia universal.

Esta inmersión misionera les ha permitido descubrir la riqueza de la Iglesia en otras partes del mundo, fortalecer una espiritualidad de servicio y fraternidad y vivir la vocación como un don para los demás. Los presbíteros acompañantes han desempeñado un papel clave en el acompañamiento personal, espiritual y comunitario, ayudando a vivir la experiencia a la luz del Evangelio.

Una Iglesia en salida

Con esta experiencia, el Seminario Conciliar de Barcelona reafirma su voluntad de formar presbíteros arraigados en la fe y abiertos al mundo, capaces de vivir el ministerio con espíritu misionero, cercanía y compromiso. El proyecto tiene una clara proyección pastoral en clave diocesana. En los próximos días, los seminaristas compartirán su testimonio en parroquias, encuentros juveniles, espacios vocacionales y otras actividades de la diócesis.

Esta fase de retorno forma parte esencial del proyecto y busca generar una mayor conciencia misionera en la diócesis. El proyecto contempla la posibilidad de repetir estas experiencias anualmente. El viaje a Camerún no ha sido solo una actividad pastoral, sino una vivencia de comunión entre pueblos y culturas, signo concreto de una Iglesia que camina unida y que descubre en la diversidad una riqueza que fortalece la fe.

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