Comunidades de la diócesis de Linares llevaron suministros de apoyo a brigadistas que combaten el incendio en la cuenca del río Achibueno
Con emoción fue recibido el primer grupo que llegó hasta el puesto de coordinación del combate al incendio forestal en la cuenta del Río Achibueno. Después de 10 días intensos de trabajo, los suministros eran bienvenidos, pero sobre todo el gesto solidario era conmovedor.
El jueves 12 se activó la alarma por un incendio forestal en la cuenca del río Achibueno, en la provincia de Linares, 300 kilómetros al sur de Santiago. Zona precordillerana, cercana a un área protegida que alberga bosque nativo precordillerano, especies endémicas y fauna silvestre característica del ecosistema mediterráneo andino, que dan a esta zona un alto valor ecológico y paisajístico.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), Bomberos y la Corporación Nacional Forestal (CONAF) se han coordinado para desplegar sus brigadas terrestres, maquinaria especializada, vehículos y apoyo aéreo intensivo: helicópteros y aviones cisterna con descargas constantes de agua y retardante.
El trabajo ha sido complejo debido a la pendiente del terreno, con muchas quebradas, y la presencia de material combustible acumulado. Informes recientes indican que la superficie quemada llega a las 653 hectáreas, acercándose al área protegida en el Santuario Nacional del Río Achibueno. Condiciones climáticas inusuales y altamente favorables para la propagación del fuego han hecho más difícil su extinción, que continúa aún después de 10 días de propagación. No se han reportado personas ni viviendas afectadas.
Organizaciones ambientales señalan que estos incendios evidencian la creciente vulnerabilidad de los ecosistemas frente a eventos extremos intensificados por el cambio climático.
La Comunidad de la parroquia María Auxiliadora, de Linares, tomó la iniciativa y ha liderado una campaña a la que se han sumado otras comunidades, reuniendo suministros diversos y materiales para apoyo logístico. Cáritas Linares aportó bebidas isotónicas y aguas, además de facilitar el transporte de la ayuda al puesto de comando que coordina el combate al incendio forestal, en la escuela del sector. Hasta allí han llegado integrantes de esas comunidades con lo recolectado que incluye aportes de algunos comercios de la ciudad.
Desde las instituciones participantes señalaron que con esta acción solidaria conjunta no solo buscan mitigar las dificultades de quienes combaten el fuego, sino también enviar un mensaje de unidad a toda la diócesis, reiterando la urgencia de fortalecer la prevención, restauración ecológica y planificación territorial frente a un escenario climático cada vez más extremo, como las herramientas más efectivas ante incendios forestales.