León XIV ha llamado a convertir la Campaña de la Fraternidad 2026 en un verdadero motor de transformación social, poniendo el foco en una de las heridas más profundas del país
En su mensaje a los fieles de Brasil, con motivo de la iniciativa promovida por la Conferencia Episcopal brasileña bajo el lema ‘Él vino a habitar entre nosotros’, el Pontífice ha invitado a vivir la Cuaresma como un tiempo de conversión real, recordando que “es el momento en el que se nos llama a una auténtica conversión, reorientando toda nuestra vida hacia Dios”.
Así, León XIV subraya que este camino espiritual no puede desligarse del compromiso concreto con los más vulnerables. “Somos invitados a practicar con renovado empeño la virtud de la caridad con los más pobres y necesitados, con quienes el propio Cristo se identifica”, afirma, pidiendo al Espíritu Santo que acompañe este itinerario.
El Papa recuerda que desde hace más de seis décadas la Campaña de la Fraternidad es una herramienta privilegiada de la Iglesia brasileña para situar a los pobres en el centro. Y lo hace retomando su propia exhortación Dilexi te: “Existe un vínculo indisoluble entre nuestra fe y los pobres”, por lo que “debemos comprometernos cada vez más a resolver las causas estructurales de la pobreza”.
Este año, la propuesta concreta es mirar de frente el drama de quienes carecen de un hogar. Una realidad que ya denunció Juan Pablo II, citado por León XIV, al advertir de “los millones de seres humanos privados de una vivienda adecuada” y al definir esta carencia como “el signo y la síntesis de una serie de insuficiencias económicas, sociales, culturales o simplemente humanas”.
El Pontífice insiste en que la respuesta no puede limitarse a gestos puntuales. “Compartir los dones que el Señor nos concede generosamente no puede restringirse a un período del año, a una campaña o a algunas acciones aisladas”, escribe en su mensaje, reclamando que se convierta en “una actitud constante” que lleve a reconocer a Cristo “presente en quienes no tienen dónde vivir”.
En esta línea, León XIV da un paso más y pide explícitamente que el impulso de la Campaña de la Fraternidad llegue también al ámbito político. Su deseo es que estas iniciativas “puedan inspirar a las autoridades gubernamentales a promover políticas públicas”, de modo que, trabajando juntos, se logren “mejoras significativas en las condiciones de vivienda de la población más necesitada”.