El Papa “hojeó todas las hojas con los nombres y me hizo preguntas específicas. No se limitó a tomar el sobre y apartarlo”
Shevchuk con León XIV
Este jueves 12 de febrero, solo unos días antes del cuarto aniversario de la invasión de Ucrania por la Rusia de Vladímir Putin, León XIV recibió en audiencia al arzobispo mayor Sviatoslav Shevchuk, primado de la Iglesia greco-católica ucraniana.
Como recoge Vatican News, el prelado le agradeció al Papa “su solidaridad y apoyo a Ucrania, así como los esfuerzos diplomáticos de la Santa Sede en el camino hacia una paz justa y duradera”. Pero, más allá de ese plano teórico, Shevchuk quiso concretar un gesto de ayuda específico para su sufriente pueblo y “presentó al Pontífice listas de prisioneros y desaparecidos recibidas directamente de sus familias de los presos” para que la Santa Sede trate de mediar ante el Kremlin por su liberación.
Como el arzobispo detalló luego en una entrevista con la agencia Sir, en ducha lista había “casi 400 nombres. Dije: ‘Santo Padre, esto no es una recopilación de nombres sacados de los medios de comunicación’. Cada vez que visito un lugar, una comunidad o una parroquia, madres y mujeres que han perdido a sus maridos o hijos acuden incesantemente a pedirme: ‘Ayúdenos’. Lo único que puedo hacer es recopilar los nombres y presentárselos, Santo Padre”.
Como recalcó Shevchuk, “para los familiares es importante saber que los nombres de sus seres queridos están en manos del Papa. Es como un icono: están en manos de Dios”. En ese sentido, “estamos seguros de que estos nombres están siendo examinados. No es una formalidad: el Santo Padre los examina con sumo cuidado. De hecho, hojeó todas las hojas con los nombres y me hizo preguntas específicas. No se limitó a tomar el sobre y apartarlo. Lo abrió, lo hojeó y también preguntó cómo avanzaba el proceso de intercambio de prisioneros”.
Al final de la audiencia, el representante de la Iglesia ucraniana volvió a invitar a León XIV a visitar su país, en lo que sería un gran gesto para un pueblo agotado por los constantes combates contra las tropas rusas y la ausencia de electricidad en un invierno con 20 grados bajo cero.
Finalmente, le regaló una escultura del artista italiano Luciano Capriotti titulada ‘La paloma de la paz en tiempos de guerra’. Como detalla Vatican News, “la obra de cerámica representa una paloma delicada y frágil alcanzada por un fragmento de metal de un misil ruso lanzado sobre Járkov. Esta herida le causa un gran dolor al ave, pero permanece viva”. El propio Shevchuk explicó “es un hermoso símbolo de la Ucrania contemporánea; herida, pero viva”.
Fotos: Vatican Media.