El cardenal Marx lo tiene claro: “El patriarca Kirill de Moscú es un hereje”

El patriarca ortodoxo ruso Kirill

El arzobispo de Múnich, el cardenal Reinhard Marx, ha cargado con dureza contra el patriarca ortodoxo ruso Kirill por su respaldo explícito a la invasión de Ucrania y por utilizar la religión como coartada ideológica del conflicto. “Lo que dice el patriarca de Moscú es herejía”, afirmó, tal como recoge Katholisch, de forma tajante durante una mesa redonda celebrada en el marco del tercer simposio teológico sobre la paz, coincidiendo con la Conferencia de Seguridad de Múnich.



Marx denunció la creciente instrumentalización de la fe con fines políticos, violentos y bélicos, una deriva que, a su juicio, se extiende mucho más allá del contexto ruso. “Vemos la instrumentalización de la religión en todas partes; a algunos líderes religiosos les encanta estar cerca del poder”, alertó.

El purpurado alemán recordó, además, que Kirill ha apoyado reiteradamente las políticas del presidente Vladimir Putin y ha llegado a calificar la guerra en Ucrania como una “guerra santa”, una expresión que Marx considera incompatible con el Evangelio. Frente a esa lógica, el cardenal subrayó que «la religión no debe estar del lado de los poderosos, sino del lado de los débiles y las víctimas».

En su intervención, insistió además en que los responsables religiosos no pueden situarse por encima del resto de la sociedad: “Todo ser humano está hecho a imagen de Dios” y, por tanto, “todos somos hermanos y hermanas”.

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El arzobispo de Munich, Reinhard Marx. EFE/EPA/RONALD WITTEK 

Europa y sus valores

Marx también estableció paralelismos entre la propaganda del Kremlin y ciertos discursos políticos procedentes de Estados Unidos, al advertir de un aumento de las tendencias antiliberales que amenazan la libertad y la solidaridad.

Ante este escenario, reclamó una reacción clara del continente europeo: “Necesitamos renovar nuestra postura, nuestras ideas, una comprensión de nuestros valores compartidos”. En este contexto, varios países han impuesto sanciones al patriarca Kirill, considerado uno de los principales aliados religiosos de Putin, precisamente por su apoyo explícito a la guerra contra Ucrania.

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