A la petición se ha unido el arzobispo de Detroit, Edward Weisenburger, a pesar de la negativa del presidente a admitir el error
Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Foto: EFE
El cardenal de Chicago, Blase Cupich, y el arzobispo de Detroit, Edward Weisenburger, han reclamado públicamente al presidente Donald Trump que pida disculpas tras la difusión en redes sociales de un meme racista que representaba al expresidente Barack Obama y a la ex primera dama, Michelle Obama, como simios.
Ambos prelados, tal como recoge National Catholic Report, han expresado su profunda preocupación por el contenido del meme y por la reacción posterior de la Casa Blanca, que trató de restar importancia a la polémica calificándola de “indignación falsa” promovida por los medios de comunicación.
“Nuestra conmoción es real”, ha dicho Cupich. “También lo es nuestra indignación”. Así, el cardenal ha subrayado que el daño causado no puede minimizarse, por lo que ha reclamado una rectificación clara por parte del presidente: “Nada menos que una disculpa inequívoca —a la nación y a las personas degradadas— es aceptable”.
En la misma línea se expresó el arzobispo Weisenburger, quien afirmó sentirse “molesto” tanto por el contenido del meme como por el intento de deslegitimar la reacción pública ante él. El prelado pidió directamente a Trump que asuma su responsabilidad: “El presidente debería ofrecer una disculpa pública con plena aceptación de la responsabilidad”.
Asimismo, Weisenburger advirtió además del riesgo de normalizar el racismo en el debate público, especialmente cuando procede de las más altas instancias del poder: “Es muy inquietante que alguien, y mucho menos el presidente de Estados Unidos o los miembros de su personal, vea los memes racistas como expresiones humorísticas o apropiadas del discurso político”. A su juicio, este tipo de contenidos “son profundamente ofensivos y deben ser condenados en los términos más enérgicos”.
El presidente Donald Trump ya se negó a disculparse el pasado viernes, aunque sí admitió que condenaba la publicación del meme que, según la Casa Blanca, fue responsabilidad de un miembro del personal. Tal como recoge EFE, a pesar de que el vídeo fue compartido en la cuenta de Trump en Truth Social, el presidente siguió insistiendo en que “yo no cometí un error”.
Lo hizo a bordo del Air Force One el viernes por la noche, cuando se le preguntó si se disculparía por la publicación. Al ser consultado si condenaba las imágenes racistas del video, Trump respondió: “Por supuesto que sí”.