Al concluir la ‘Asamblea nacional de laicos’, celebrada en la Arquidiócesis de Tijuana, Gerardo Díaz, responsable de la Dimensión Episcopal para los Laicos, lamenta: “hemos perdido este mirar al otro con compasión”
Obispo de Colima, Gerardo Díaz. Foto: Dimensión Episcopal para los Laicos
El obispo de Colima, responsable de la Dimensión Episcopal para los Laicos (DELAI), Gerardo Díaz Vázquez, afirmó que “un cristiano no tiene que ser empático, tiene que ser compasivo“.
Al concluir la ‘Asamblea nacional de laicos’, celebrada en la Arquidiócesis de Tijuana, del 5 al 7 de febrero, el obispo Díaz, lamentó: “hemos perdido este mirar al otro con compasión”.
Hizo referencia al asesinato ocurrido en su diócesis hace tres semanas, en el que murieron los padres de familia y su bebé, respecto al cual manifestó que “la gente dice: ‘el fulano traía ondas, embarró a la familia’”, por lo que el obispo señaló: “aunque sea así, hemos perdido este mirar al otro con compasión… lo que significa: ‘padezco contigo tu situación, la vivo, trato de estar ahí, escucharte’ y en ese momento, transformas… un cristiano no tiene que ser empático, tiene que ser compasivo”.
El tema general de la ‘Asamblea nacional de laicos’ -en la que participaron presidentes nacionales de grupos y movimientos de laicos católicos, así como responsables de comisiones y dimensiones diocesanas de laicos- fue ‘Laicos, misioneros de la sinodalidad’, por lo que durante las conferencias se reflexionó acerca de ‘¿Cómo ser misioneros de sinodalidad?’ pero también se habló acerca de ‘La guerra cristera en México’.
El obispo Díaz, responsable del episcopado para los laicos, apuntó que es necesario “fortalecer el espíritu y la interioridad, además de los espacios de encuentro. A veces nos quedamos en lo externo y podemos caer en un activismo frenético que nos truena, hay que retirarse para estar con el señor y con nosotros mismos para fortalecer el interior. Hay una tendencia a querer todo el tiempo estar haciendo algo, pero el estar con el Señor, eso ya fortalece y anima”.
Durante la asamblea, el administrador apostólico de la Arquidiócesis de Tijuana, Mario Nicolás Villanueva Arellano, recordó a los laicos que “toda acción que realizamos hagámosla en nombre de Cristo nuestro Señor. Los laicos están llamados a ser voz, conciencia en medio del mundo a semejanza de Juan Bautista… México, necesita de ustedes, busquen el favor del hermano, callar es tomar partido, no permitan la injusticia, sigamos caminado juntos en sinodalidad”.