España

Cobo, en la misa de la asamblea de sacerdotes: “La polarización se cuela en la Iglesia y puede convertirnos en rivales”

| 09/02/2026 - 20:52

  • El cardenal de Madrid realiza una llamada reiterada a la comunión ante los más de 1.200 curas reunidos en la catedral de la Almudena
  • El purpurado denuncia los relatos que imponen “una percepción distorsionada de la Iglesia” y “generan división”





Un manto blanco cubrió esta tarde la catedral de la Almudena de Madrid. El del alba de los más de mil curas que concelebraron la eucaristía en la primera jornada de Convivium, la inédita asamblea presbiteral que se celebra hasta mañana en la capital española. Al frente, presidiendo, el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, que centró sus palabras en la homilía en remarcar la urgencia de sostener la unidad en la diversidad, de tejer relaciones de fraternidad frente a quienes buscan dividir en el seno de la Iglesia.



Tras una intensa jornada de reflexión y diálogo, los sacerdotes escucharon cómo el purpurado les alentaba a promover la comunión, “ser más fraternos, sostener la misión y dar testimonio”. “Estar, cuidar y convertir nuestras relaciones fraternas no es una estrategia organizativa, sino la forma en que Dios se manifiesta en su Iglesia”, sentenció.

Panes y peces

Tomando como punto de partida el relato de la multiplicación de los panes y los peces, detalló que “no estamos aquí para defender proyectos personales ni para afinar estrategias, sino para renovar la escucha a Cristo, ayudarnos mutuamente y ponerlo todo sobre el altar: panes y peces, cansancios y deseos, heridas y esperanzas”.

Ante su presbiterio, Cobo reiteró el mensaje que lanzaba León XIV en la carta enviada al encuentro y que se leyó por la mañana en la Fundación Pablo VI: “Para el sacerdote no es momento de repliegue ni de resignación, sino de presencia fiel y de disponibilidad generosa”.  

Voz profética

¿La propuesta del cardenal? “Cultivar un modo fraternal y sinodal de vivir nuestras relaciones y nuestro pastoreo puede ayudar a la Iglesia a lanzar una voz profética, a ser un signo levantado en medio de nuestra gente y a invitar a sentarse juntos, para revitalizar nuestras comunidades concretas como parte del pueblo de Dios”, detalló en su alocución.

Eucaristía de la asamblea presbiteral de Madrid

El cardenal reconoció cómo “la polarización se cuela en la Iglesia y puede convertirnos en rivales o competidores”. De la misma manera, alertó de “relatos que nos quieren imponer una percepción distorsionada de lo que es la Iglesia, y de lo que somos los sacerdotes”. “Estos discursos generan división y no ayudan a una mirada evangélica sobre la Iglesia, los sacerdotes y el mundo al que el Señor ama”, denunció desde el altar. No fue la única preocupación que expresó: “Abrimos la puerta a la comodidad, a la disminución del celo apostólico, a la desconfianza y a la pérdida de esperanza”.

Respuesta fiel

Frente a ello, expuso que “la llamada y la respuesta fiel al ministerio, sostenidas por la consagración sacramental, son una fuente inagotable de gracia, ánimo y esperanza”.  Así, planteó que la eucaristía “no es un gesto formal, sino la encarnación concreta del amor de Dios en esta diócesis, en este presbiterio y en el pueblo al que servimos”.

“Pidamos al Señor que sigamos caminando así: como presbiterio unido, alegre y diverso; sacerdotes que confían, oran, disciernen y vuelven a salir con celo de discípulos misioneros que no se rinden al desaliento”, denunció al final de su homilía.

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