Vaticano

León XIV: “No podemos limitarnos a transmitir doctrina, estamos llamados a compartir lo que experimentamos”

| 06/02/2026 - 13:14

El Papa recibe en audiencia a los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida





“No podemos limitarnos a transmitir doctrina, observancia o ética. Estamos llamados a compartir lo que experimentamos con generosidad, amor sincero por las almas, disposición a sufrir por los demás y una entrega sin reservas”. Así lo ha expresado hoy el papa León XIV durante su discurso a los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.



En un encuentro en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano, el Pontífice ha querido detenerse en la formación cristiana, uno de los dos temas que están trabajando en el Dicasterio, junto a los encuentros mundiales.

Haciendo referencia al versículo que ilumina las jornadas -‘Hijos míos, por quienes sufro de nuevo dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros’ (Gal 4,19)-, Robert Francis Prevost ha señalado que “la formación se sitúa así bajo el lema de ‘generar’, de ‘dar vida’, de ‘dar a luz’, en una dinámica que, incluso con dolor, lleva al discípulo a una unión vital con la persona misma del Salvador”.

Durante su reflexión, León XIV ha indicado que la formación no puede desligarse de la dimensión comunitaria. “Así como la vida humana se transmite a través del amor entre un hombre y una mujer, la vida cristiana se vive a través del amor de una comunidad”.

Con Francisco, Benedicto XVI y Juan Pablo II

Y ha aseverado citando a Francisco: “Lo que despierta en los padres el deseo de dar vida a sus hijos no es la necesidad de algo, sino el deseo de dar, de compartir la sobreabundancia de amor y alegría que habita en ellos, y esta es también la raíz de toda labor formativa”.

Pero el Papa no se ha quedado aquí y, también citando a Juan Pablo II y Benedicto XVI, ha destacado otros elementos fundamentales de la misión del formador.

Ante todo, “la necesidad de promover itinerarios de vida constantes, comprometidos y personales que conduzcan al Bautismo y a los Sacramentos, o a su redescubrimiento”.

Luego, “la importancia de ayudar a quien emprende un camino de fe a elaborar y mantener un nuevo estilo de vida, que abrace todos los ámbitos de la existencia, privada y pública, como el trabajo, las relaciones y la conducta cotidiana”.

Además, “es fundamental fomentar en nuestras comunidades aspectos educativos orientados al respeto de la vida humana en todas sus etapas, especialmente aquellos que contribuyan a prevenir toda forma de abuso a menores y personas vulnerables, así como al acompañamiento y apoyo a las víctimas”.

El papa León XIV recibe a los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Antes de despedirse, el Pontífice les ha dejado claro que “el arte de la formación no es fácil ni improvisable: requiere paciencia, escucha, guía y evaluación, tanto personal como comunitaria, y no puede ignorar la experiencia y la cercanía de quienes la han vivido, para aprender y seguir su ejemplo”.

Así, ha citado a las grandes figuras espirituales que, según sus palabras, hay que tomar como ejemplo hoy: san Ignacio de Loyola, san Felipe Neri, san José de Calasanz, san Gaspar del Búfalo, san Juan Leonardi y san Agustín.

“A la luz de estos modelos, los animo en su compromiso y les agradezco la ayuda que brindan al Dicasterio para reflexionar sobre estos temas. Los desafíos que enfrentan a veces pueden parecer superiores a sus fuerzas y recursos. Sin embargo, no deben desanimarse. Miren a María. Imiten su fe y encomiéndense siempre a su intercesión”, ha subrayado.

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