El Tribunal de Briviesca rechaza de plano el argumentario de las ex monjas para quedarse más tiempo en el convento
Sor Israel, monja clarisa de Belorado
A las ex clarisas del monasterio burgalés de Belorado ya no les queda más margen de maniobra. El próximo jueves 12 de marzo tienen que abandonar el convento sí o sí. Aunque estaba prevista que su salida tuviera lugar este 10 de febrero, será un mes después. Así lo recoge el Tribunal de Instancia de Briviesca, en una resolución que desestima íntegramente la oposición que habían formulado las exmonjas a la ejecución provisional del desahucio.
El juzgado tumba uno a uno todos los argumentos que el grupo cismático, que actualmente conforman siete mujeres, buscaban para aferrarse a residir en el monasterio. Según desvela el escrito judicial, las inquilina actuales llegaron a señalar que temían que se llegar “incluso demoler el edificio, de manera que quede inservible para el uso al que se destina y pierda casi todo su valor”.
Desde el Tribunal de Briviesca se considera que “este extremo no solo no está en absoluto sostenido por elemento probatorio alguno, sino que se trata de un ‘temor’ lanzado al aire, una suposición, una hipótesis”. Desde ahí, el juzgado echa en cara a las cismáticas que “el temor a un mal uso o incluso a una ‘inutilización’ del bien en disputa debe ser un temor razonado; fundado; sostenido en algún elemento probatorio”.
Con el fin de no demorar más su salida de Belorado, la resolución incluso detalla que “en el eventual supuesto en que la sentencia fuera hipotéticamente revocada en instancia superior, no puede considerarse como de difícil restauración pues sencillamente se les otorgaría o concedería la potestad, en su caso, de regresar al inmueble”.
Sin embargo, la resolución judicial recalca que “contra el Auto que decida sobre la oposición a la ejecución provisional o a medidas ejecutivas concretas no cabrá recurso alguno”.