El Vaticano inscribe en el Calendario Romano al santo inglés canonizado por Francisco en 2019 y proclamado doctor de la Iglesia en 2025 por León XIV
Canonización del cardenal John Henry Newman
San John Henry Newman se celebrará el 9 de octubre. El Vaticano ha publicado hoy el decreto sobre la inscripción de la celebración del santo inglés, presbítero y doctor de la Iglesia, en el Calendario Romano General.
Esta nueva memoria será incluida en todos los calendarios y libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas. Los textos litúrgicos serán traducidos, aprobados y, tras la confirmación del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, publicados por las conferencias episcopales, según informa el decreto firmado por el cardenal prefecto, Arthur Roche.
“La luz benévola de la gracia de Dios llevó a John Henry Newman a encontrar la paz en la Iglesia católica. Durante su larga vida, fue incansable en la misión a la que había sido llamado, llevando a cabo el ministerio de la investigación intelectual, de la predicación y de la enseñanza, así como el servicio a los pobres y a los últimos”, reza el decreto sobre el converso al que Francisco subió a los altares.
Canonización del cardenal John Henry Newman
Así, se subraya que la mente “vivaz” del proclamado doctor por León XIV el 1 de noviembre “nos ha dejado monumentos perdurables de gran importancia en materia teológica y eclesiológica, así como composiciones poéticas y devocionales. Su constante búsqueda de ir más allá de las sombras y las imágenes hacia la plenitud de la verdad se ha convertido en un ejemplo para cada discípulo del Resucitado”.
Y continúa el documento: “Habiendo sido reconocido como una luz refulgente para la Iglesia peregrina a lo largo de la historia, John Henry Newman puede ser contado justamente entre los demás santos doctores inscritos en el Calendario Romano General”.
La inscripción del copatrono de la educación junto a santo Tomás de Aquino “tiene como objetivo proponer su figura como un ejemplo extraordinario de la búsqueda constante de la verdad que ilumina y salva”, según una carta escrita por Roche.
Para el purpurado, “su viaje se convierte en una inspiración y un motivo de súplica también para nosotros, que deseamos ser sacados de las sombras y las apariencias, para llegar a la luz plena de la verdad”.