En la víspera de este encuentro, el Papa ha sorprendido a los 46 obispos peruanos, cuando de sorpresa los visitó en su hora de almuerzo
“El Perú ocupa un lugar especial en mi corazón”, ha dicho Prevost a sus antiguos colegas del país que le adoptó, primero como sacerdote y luego como obispo, tras la primera audiencia privada como León XIV.
Este Papa peruano de corazón ha recibido a sus paisanos en el Palacio Apostólico este 30 de enero al cierre de su visita ad límina. Allí los animó a seguir el legado de los santos peruanos: Toribio, Rosa, Martin y Juan para que “fructifique en la Iglesia del Perú de hoy”.
Recordó que por su paso en Perú pudo palpar con ellos “las alegrías y dificultades, aprendí la fe sencilla de su gente y experimenté la fuerza de una Iglesia que sabe esperar incluso en medio de las pruebas”.
Se ha barajado la posibilidad de una visita del Papa al Perú, prevista tentativamente para finales de 2026. Se están evaluando fechas, posiblemente coincidiendo con el tricentenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo.
Por ello, León ha visto como providencial que esta visita se realice en el jubileo de Santo Toribio, porque “ustedes, queridos hermanos, son fruto de la semilla evangélica que este santo obispo sembró en aquellas tierras”.
León invitó a sus hermanos peruanos a beber de las fuentes de la misión evangelizadora para enfrentar los desafíos que “enfrenta la Iglesia peruana hoy”. Les pidió vivir como lo hicieron los primeros misioneros de América, es decir, “a la manera de los Apóstoles, con sencillez, valentía y total disposición a dejarnos guiar por el Señor”.
“Vivir así significa, ante todo, preservar y promover la unidad y la comunión. Los Apóstoles, dispersos por el mundo, permanecieron unidos en un sentimiento común y una misma misión” añadió.
También recordó que la credibilidad de su mensaje se sustenta en “la comunión real y afectiva entre los pastores, y entre ellos y el pueblo de Dios, superando divisiones, egocentrismos y toda forma de aislamiento”.
Santo Toribio precisamente busco esa unidad al promover los Concilios de Lima, por ende, “este encuentro es un signo elocuente de la comunión viva que nos une en la fe y la misión, y me permite acoger con gratitud el compromiso con Cristo y el Sucesor de Pedro que expresan en su ministerio”.
En la víspera de este encuentro, el Papa ha sorprendido a los 46 obispos peruanos, cuando de sorpresa los visitó en su hora de almuerzo. Fue “un gesto de cercanía y comunión que fortalece la misión pastoral de la Iglesia en el Perú”, ha posteado el Episcopado en su cuenta de X.
Carlos García Camader, obispo de Lurín y presidente de la Conferencia de obispos, señaló que “estamos aquí para orar por la paz y el futuro del Perú, para que esta visita nos fortalezca a todos y nos anime en la fe a servir mejor”.
Este 31 de enero culminan esta tercera visita ad limina al Vaticano con la entronización de un mosaico de la Santísima Virgen María y una imagen de Santa Rosa de Lima, en los Jardines vaticanos.