España

Funeral por las víctimas de Adamuz: “Dios no desaprueba nuestro llanto ni nuestras preguntas: las acoge”

| 29/01/2026 - 18:50

El obispo de Huelva ha presidido este jueves la celebración en el Palacio de los Deportes Carolina Marín





El Palacio de los Deportes Carolina Marín se ha convertido este jueves en una catedral improvisada. La Catedral de la Merced se había quedado pequeña. Demasiado pequeña para tanto dolor compartido. Huelva necesitaba un espacio más grande para despedir a las víctimas del accidente ferroviario del pasado 18 de enero en Adamuz y para abrazar a quienes siguen intentando recomponerse tras una tragedia que ha marcado a toda Andalucía y al país entero.



Entre los asistentes no solo había familiares directos de las víctimas mortales. También acudieron personas que viajaban en los trenes siniestrados, heridos y supervivientes que quisieron estar presentes para acompañar a quienes compartieron trayecto, minutos y destino aquel 18 de enero.

Así, lo que en su día comenzó a planearse como un acto laico –al igual que se hizo con la DANA– hoy se ha convertido en un funeral de estado presidido por el obispo de Huelva, Santiago Gómez, y con una amplia presencia institucional encabezada por los reyes pero con la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

En representación del Ejecutivo central asistieron la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y el ministro de Agricultura, Luis Planas. Sí acudió el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, junto a una amplia representación del Gobierno andaluz encabezada por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, además de alcaldes, autoridades judiciales, académicas y responsables de los servicios de emergencia.

La cercanía del Papa

“Permitidme haceros llegar el saludo del papa León XIV, así como sus palabras, que ahora son silencio, de consuelo y esperanza”, ha dicho el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, quien ha trasladado también la cercanía de “toda la Iglesia española”.

“Hoy nos reunimos con el corazón abatido. La tragedia del accidente ferroviario ha irrumpido en nuestras vidas como un golpe inesperado”, ha dicho el obispo de Huelva, quien recordó que “Dios no desaprueba nuestro llanto ni nuestras preguntas; al contrario, las acoge”.

El rey Felipe y la reina Letizia durante el funeral en Huelva por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz. EFE/ José Manuel Vidal

Recordando el grito de Jesús en la cruz –“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”–, el obispo apuntó que este es también el grito de quienes hoy lloran una muerte inesperada. Sin embargo, Gómez ha apelado a la esperanza: “No tengáis miedo. Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado. Ha resucitado. No está aquí”. Desde esa clave, afirmó que las personas fallecidas “no se han perdido atrapadas en el sinsentido, sino que están ahora y para siempre en las manos del Dios de la Vida”.

Gratitud y compromiso

El funeral ha sido también un espacio para el agradecimiento. El obispo tuvo palabras explícitas para los vecinos de Adamuz, los equipos de emergencia, sanitarios, fuerzas de seguridad, voluntarios y personal de apoyo.

“En cada gesto de ayuda hemos podido percibir un reflejo de la compasión de Dios”, ha dicho Gómez, quien ha recordado, además, que “el sufrimiento de estas familias no va a terminar cuando se apaguen los focos o se acallen las noticias”. Por este motivo, el obispo ha reclamado verdad, justicia y responsabilidad pública, subrayando la necesidad de esclarecer lo ocurrido y actuar para evitar tragedias semejantes en el futuro.

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