Asia

Las Iglesias de Tierra Santa desnudan al “sionismo cristiano”, una “ideología dañina” que “siembra confusión”

| 22/01/2026 - 13:05

  • Los Patriarcas y Jefes de las Iglesias de Jerusalén denuncian que promueve “una agenda política” que encima “perjudica” su presencia en Oriente Medio
  • Se critica, sin nombrarla, a la asociación civil ‘La Voz Cristiana Israelí’, un lobby contrario a la solución de los dos Estados





En un comunicado conjunto, los Patriarcas y Jefes de las Iglesias de Jerusalén han querido denunciar el llamado “sionismo cristiano”, una de las “ideologías dañinas” que confluyen hoy en Tierra Santa y que son promovidas “por individuos locales” cuyas actividades proselitistas “engañan a la opinión pública, siembran confusión y dañan la unidad de nuestro rebaño”.



Como apunta la agencia Fides, la crítica, aunque no se cite expresamente, se dirige contra ‘La Voz Cristiana Israelí’, una asociación civil que pretender ser voz de “los cristianos de Tierra Santa”, cuando la realidad es que sus miembros “tratan de promover una agenda política que podría perjudicar la presencia cristiana en Tierra Santa y en Oriente Medio en general”.

¿Garante de su identidad?

En este sentido, se constata que las acciones propagandistas de este sionismo cristiano “han encontrado apoyo entre algunos actores políticos en Israel y en otros lugares”. Así, lo más significativo es que, si bien las Iglesias locales llaman a que Israel y Palestina alcancen las solución de los dos Estados y la capitalidad compartida de Jerusalén (para ello, Francisco dio el paso de que el Vaticano haya reconocido formalmente el Estado de Palestina), este movimiento reclama que solo exista el Estado de Israel y que los creyentes en Jesús de Nazaret se comprometan exclusivamente con él, como supuesto garante de su identidad frente a los musulmanes árabes. Todo ello, además, olvidando que la práctica totalidad de los cristianos en Tierra Santa son árabes.

La advertencia eclesial llega en un contexto crítico, cuando el líder de ‘La Voz Cristiana Israelí’, el coronel Ihab Shlayan, acudió, el 12 de enero, a un encuentro entre el jefe de Estado de Israel, Isaac Herzog, y los Patriarcas y Jefes de las Iglesias, para intercambiar felicitaciones por el Año Nuevo. Ello ha llevado a los líderes de las respectivas confesiones a recordar que solo ellos “representan a las Iglesias y a su rebaño en las cuestiones relativas a la vida religiosa, comunitaria y pastoral cristiana en Tierra Santa”.

Dos menores judíos se abrazan en las calles de la ciudad vieja de Jerusalén

A través de sus redes sociales, ‘La Voz Cristiana Israelí’, en un texto firmado por Shlayan, que dice encarnar “la verdadera voz cristiana”, cuestiona “a todos los que dicen representar a los cristianos y hablar en su nombre”.

“¿Qué habéis hecho?”

A ellos les dirige “una pregunta clara y directa, sin eslóganes y sin discursos vacíos: ¿qué habéis hecho realmente por el pueblo cristiano en Tierra Santa?”. Un aldabonazo sin parangón en el que llama a las confesiones a “mirar la realidad”, que para él es esta: “En Belén, el cristianismo está muriendo. En Ramallah, Jifna, Taybeh, y todos los lugares donde alguna vez hubo una presencia cristiana viva, los cristianos están desapareciendo. Las tierras de la Iglesia han sido vendidas. Los cementerios han sido vendidos. Se han perdido donaciones. No hay trabajo para los cristianos, ni horizonte económico. Las escuelas cristianas se han convertido en una minoría. A la juventud cristiana no se les enseña su historia y ya no conocen sus raíces. Las familias no tienen ingresos, ni hogares ni futuro”.

Lamentando que, “hoy en día, el cristiano está aislado de sus raíces, no sabe de dónde vino, a dónde va, o cómo vivir y construir un futuro para sus hijos”, el coronel remacha que, “ya sea bajo el dominio israelí, el gobierno de la Autoridad Palestina o cualquier otro sistema, el resultado es el mismo: la presencia cristiana se está derrumbando. Entonces, ¿en base a qué habláis? ¿Con qué derecho reclamáis representación?”.

Una respuesta furibunda que se cierra así: “Respetamos a la Iglesia y respetamos al clero, ellos son la corona sobre nuestras cabezas. Pero la Iglesia debe centrarse en su misión espiritual y basada en la fe. En cuanto a la vida diaria de los cristianos, su dignidad, su sustento y el futuro de sus hijos, esa es nuestra responsabilidad”. Porque “un cristiano no viene a orar a la iglesia si no puede vivir, si no puede encontrar trabajo, si no puede mantener a su familia, si no puede comprar una casa, si su dignidad está rota. Primero, levantemos la cabeza del cristiano. Proporcionemos trabajo. Aseguremos la seguridad. Garanticemos una vida digna. Y luego las iglesias se llenarán de nuevo”.

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