Colombia

Iglesia activa alerta en San José del Guaviare, puerta de la amazonía colombiana, tras masacre en una zona rural

| 22/01/2026 - 15:54

Instaron a los grupos armados a comprometerse con “el respeto a los principios y el derecho humanitario” y encuentren en el diálogo el camino para dirimir las diferencias





Enfrentamientos entre facciones de las disidencias de las guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ha conmocionado a la población de San José del Guaviare, suroriente del país.



Todo ocurrió cuando autoridades hallaron abandonados 26 cuerpos masacrados, entre estos cuatro menores de edad, en la vía que conecta las veredas La Paz y La Libertad, en el municipio rural El Retorno.

En principio informaron que se trataba de enfrentamientos entre las disidencias de alias ‘Calarcá’ y ‘Iván Mordisco’, pero la Fiscalía General descartó esta hipótesis, porque la evidencia forense muestra que la mayoría de los 26 cuerpos presentaban tiros de gracia y heridas a corta distancia.

Paz desarmada y desarmante

Jesús Alberto Torres, obispo de San José del Guaviare y Héctor Fabio Henao, delegado para las relaciones Iglesia- Estado del Episcopado colombiano, han clamado a los grupos armados respetar la vida y el derecho internacional.

Héctor Fabio Henao, delegado para las relaciones Iglesia- Estado del Episcopado colombiano

“Recibimos con profunda consternación la noticia de los graves hechos”, señalaron al tiempo que expresaron su cercanía con los familiares de las víctimas para que “las personas y comunidades del Guaviare, alcancen la protección que necesitan y se desarmen los corazones de los violentos”.

Instaron a los grupos armados a comprometerse con “el respeto a los principios y el derecho humanitario, garantizando el respeto por la vida de la población civil, ya muy afectada en esta región del país”.

Es momento de escuchar el llamado del papa León XIV de construir una “paz desarmada y desarmante”, buscar caminos de entendimiento a través del diálogo como “la manera más eficaz de lograr la convivencia ciudadana”.

La violencia no conduce a nada, sino a mayor sufrimiento de las poblaciones, que obligan a miles de campesinos e indígenas a desplazarse forzadamente y a confinarse, lo cual “crea un clima de miedo que impide la vida en armonía y tranquilidad”.

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