El arzobispo de Santiago de Guatemala y presidente de los obispos de ese país centroamericano, Gonzalo de Villa y Vásquez, pidió a los católicos orar “por la paz y el cese de la violencia homicida”; también expresó sus condolencias por la muerte de al menos 8 policías asesinados por pandilleros, en diferentes hechos.
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La declaración del arzobispo se dio luego del asesinato de los agentes de seguridad el 18 de enero, en un contexto de violencia generado por el amotinamiento de presos en tres cárceles; posterior a ello el gobierno logró tomar el control de las prisiones y decretó 30 días de estado de sitio.
El arzobispo Gonzalo de Villa manifestó en un comunicado que el Arzobispado de Santiago de Guatemala “fiel a su compromiso pastoral y al servicio a la comunidad… ante las circunstancias de zozobra generadas por la crisis de seguridad que está viviendo el país, y de manera particular el territorio de nuestra arquidiócesis, quiero manifestar en primer lugar mis condolencias ante los fallecidos el día de hoy, elevar mi oración al Señor Jesús, príncipe de la paz, para que la paz regrese a nuestra ciudad y sus municipios aledaños”.
Ese día el arzobispo aseveró que “para no poner en mayor riesgo la vida de las personas, sugiero y autorizo que las misas vespertinas de este domingo sean suspendidas en todo el territorio del departamento de Guatemala. Invito a todos los miembros de la Iglesia católica que oremos incesantemente por la paz y el cese de la violencia homicida que nos asola y enlutece en estos momentos”.
