El papa León XIV envía sus condolencias por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que tuvo lugar ayer por la tarde cobrándose la vida de, al menos, 39 personas. Además, un total de 73 personas permanecen ingresadas, 24 de ellas en estado grave, de las que cuatro son menores de edad.
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Esta mañana, el Vaticano enviaba al presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, en el que se incluían las palabras del Pontífice, profundamente consternado por los hechos, en las que “ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos”.
Y es que un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 horas con destino Madrid, con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones a las 19:39 horas e invadió la vía contigua por la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló. Los vagones del Iryo impactaron contra los dos primeros vagones del Alvia de Renfe, que salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.
En el telegrama, el Pontífice, tras “conocer la dolorosa noticia del accidente de tren”, expresa “su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos”.
“Mientras alienta a los equipos de rescate a perseverar en los esfuerzos de socorro y asistencia, el Santo Padre imparte a todos, por intercesión de Nuestra Señora del Pilar, la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor Resucitado”, concluye.
Ola de solidaridad tras el accidente ferroviario en Adamuz
El obispo, en Adamuz
Por su parte, el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, se ha trasladado a primera hora de esta mañana hasta Adamuz para conocer la situación tras el accidente y mostrar su apoyo a las víctimas. Allí ha visitado el pabellón municipal y el hogar del pensionista, donde los familiares están siendo atendidos por los servicios sanitarios de emergencia y Cruz Roja.
“En estos momentos nos hace falta fe para seguir caminando”, ha declarado el prelado, que ha mostrado la “solidaridad de la Iglesia local y de la diócesis” con las familias, especialmente con aquellas que han perdido a sus seres queridos.
Fernández ha declarado que la Diócesis está a disposición para la ayuda que sea necesario. Así, solo rescata como positivo de este grave incidente la solidaridad “que se ha despertado en el pueblo y en la ciudad”, especialmente los sanitarios que han estado toda la noche atendiendo a los heridos y a sus familiares.