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El Papa concede un Año Jubilar con indulgencias plenarias por el octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís

La Penitenciaría Apostólica ha hecho público hoy el decreto en el que concede este año especial

León XIV, ante la tumba de san Francisco en Asís

La Penitenciaría Apostólica ha publicado este viernes un decreto con motivo del octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís, mediante el cual se convoca un Año Jubilar especial, acompañado de indulgencias plenarias, que se celebrará hasta el 10 de enero de 2027.



El documento, firmado por el cardenal Angelo De Donatis, subraya que esta convocatoria se sitúa como prolongación espiritual del Jubileo Ordinario de 2025. “Mientras siguen siendo actuales y eficaces los frutos de gracia del Jubileo Ordinario recientemente concluido”, señala el decreto, “se añade ahora una nueva ocasión de júbilo y de santificación: el octavo centenario del feliz tránsito de san Francisco de Asís de la vida terrena a la patria celestial”.

El texto recuerda que el año 2026 marcará “la cumbre y el cumplimiento” de los distintos jubileos franciscanos celebrados en los últimos años —como los dedicados al belén de Greccio, al Cántico de las Criaturas o a las llagas del monte de La Verna— y afirma que será “el Año de san Francisco”, en el que los fieles estarán llamados a “hacerse santos en la contemporaneidad, siguiendo el ejemplo del Patriarca Seráfico”.

En el decreto se destaca la vigencia del mensaje franciscano en el contexto actual. “Nuestro tiempo no es muy distinto de aquel en el que vivió Francisco”, afirma el texto, que invita a no “vanificar los propósitos del Año Santo recién concluido”, transformando la esperanza jubilar “en celo y fervor de una caridad activa”.

Inspección de los restos mortales de san Francisco de Asís por el profesor Nicolò Miani

Inspección de los restos mortales de san Francisco de Asís por el profesor Nicolò Miani

Indulgencia plenaria

El documento pone un acento especial en la misericordia, evocando palabras del propio san Francisco: “Que no haya en el mundo ningún hermano que, después de haber visto tus ojos, se vaya sin tu perdón misericordioso, si lo pide”. En esta línea, se recuerda el origen del conocido “Perdón de Asís” o “Indulgencia de la Porciúncula”, concedido en su día por el papa Honorio III.

Siguiendo ese mismo espíritu, el decreto indica que el papa León XIV ha establecido este Año especial “para que todo fiel cristiano, siguiendo el ejemplo del santo de Asís, se convierta en modelo de santidad de vida y testigo constante de paz”.

La indulgencia plenaria podrá obtenerse, en las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa, tanto por los miembros de la Familia Franciscana y de los institutos y asociaciones inspirados en su carisma, como por todos los fieles que participen en el Año de san Francisco mediante peregrinaciones a iglesias o lugares vinculados al santo. El decreto prevé asimismo esta gracia para ancianos, enfermos y personas impedidas de salir de casa, si se unen espiritualmente a las celebraciones jubilares.

“La Penitenciaría Apostólica exhorta firmemente a todos los sacerdotes a mostrarse disponibles, con espíritu generoso y misericordioso, para la celebración del sacramento de la Reconciliación”, concluye el texto oficial, que tiene validez durante todo el Año de san Francisco.

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