España

Fallece una de las cinco monjas mayores de Belorado

| 12/01/2026 - 14:28

La justicia investiga el estado de vulnerabilidad en el que se encontraban las clarisas ancianas en el convento de Orduña





El pasado viernes 9 de enero, sor Getsemaní, una de las cinco monjas mayores que formaban parte de la comunidad clarisa de Belorado, falleció a los 89 años de edad. La religiosa murió en el convento de Santa Clara de Castil de Lences, donde fue trasladada después de que la jueza responsable del caso en Bilbao ordenara que fueran rescatadas el 18 de diciembre por la Guardia Civil del monasterio de Orduña, debido al estado de vulnerabilidad en el que se encontraban.



La situación en la que se encontraban era tal que la magistrada ordenó que fueran examinadas en el hospital de Basurto. Es más, tres de las cinco tuvieron que estar ingresadas varios días hasta ser trasladadas a conventos de la Federación de Clarisas de Arantzazu. Quienes pudieron acompañarlas en esos días compartieron con ‘Vida Nueva’ cómo estaban “sucias, delgadas y desatendidas”. De hecho, según ha podido saber esta revista, el estado en el que se encontraban estas ancianas en Orduña está siendo investigado por las autoridades judiciales.

Sin enterarse

Desde el Arzobispado de Burgos lamentan el fallecimiento de la religiosa y agradecen su vida entregada. Desde hace tiempo, la preocupación de la Archidiócesis era notable, tanto por su fragilidad física como por el hecho de que la cinco monjas veteranas estuvieran recibiendo sacramentos falsos. De hecho, esta alerta era mayor en caso de que, como ahora ha sucedido, alguna de ellas hubiera muerto en un espacio ‘cismático’.

El grupo excomulgado de Belorado denuncia haberse enterado de la muerte de manera “casual”. A la par deja caer a través de un comunicado que “el traslado de monjas de edad avanzada, su alejamiento del entorno afectivo y emocional y la separación de la comunidad con la que habían convivido durante décadas podían derivar en un acontecimiento trágico”. “Pese a ello, dichas advertencias no fueron atendidas ni tenidas en cuenta”, aseguran.

Advertencias varias

En esa misma nota, ponen en tela de juicio la intervención de la jueza y de los médicos que acompañaron a las religiosas, al asegurar que “en la intervención del 18 de diciembre, nadie quiso hacer caso de las advertencias de las monjas sobre la medicación y los cuidados de las mayores, siendo precisamente esta monja la que presentaba las patologías más delicadas y con la que había que extremar las precauciones”. “Es obvio que su traslado, en las condiciones en que se realizó, la desestabilizó por completo”, llegan a asegurar. Incluso apuntan que las ex clarisas cuentan con “un certificado emitido por un reconocido neurólogo vasco, responsable del seguimiento médico de sor Getsemaní, en el que se indicaba de forma expresa que no era aconsejable su traslado”. Sin embargo, el pasado verano, las ex clarisas sí trasladaron a las cinco monjas mayores de Belorado a Orduña.

En el comunicado, esbozan el perfil de sor Getsemaní, que definen como “una mujer de gran sabiduría y discernimiento”. “Cauta, prudente, amante del diálogo y del silencio, supo armonizar lo antiguo con lo nuevo”, exponen sobre esta maestra de profesión.

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