América

Venezuela: plegarias en el exilio

| 09/01/2026 - 07:11





En España residen más de 600.000 venezolanos, según el Instituto Nacional de Estadística. En el último año han supuesto uno de cada diez nuevos residentes. La mayoría se encuentran en la Comunidad de Madrid, seguida de Cataluña, Valencia y Canarias. La incertidumbre que atenaza estos días a Venezuela también se ha exportado a los exiliados aquí. Unos huyeron por la falta de alimentos, productos básicos y medicinas. Otros, perseguidos por el régimen.



Dennis Polanco nació en Coro, en el occidente de Venezuela. Fue ordenado sacerdote allí hace 17 años y es párroco de Nuestra Señora de la Salud en Leganés, al sur de Madrid. Observa todo “con una mezcla de esperanza e incertidumbre. Esperanza porque han sido muchos años imaginándonos el fin de este Gobierno y habíamos agotado todas las vías posibles: protestas, procesos de diálogo y, lo último, las elecciones de julio de 2024. E incertidumbre por ver qué va a pasar y si habrá un cambio de régimen, necesario para el país”.

Con el corazón en un puño, suspira aliviado al decir que “mi familia está bien. Viven en un estado a seis horas de Caracas y allí no ha pasado nada extraordinario. El 3 de enero, desde que tuve noticia de lo ocurrido, les contacté. Ellos se enteraron por mí porque allí ningún medio informaba sobre la situación real. Hace 12 años que llegó a España. Desde entonces, “he visto cómo mi país ha ido poco a poco a peor. El año pasado estuve allí y constaté cómo el costo de la vida ha ido en aumento y la moneda se devalúa diariamente. Es triste”.

Otro caso es el de Sharo y Manolo, quienes llegaron con la pandemia. Sus planes no pasaban por quedarse. Se encontraban en España visitando a su hija y a su yerno, cuando el virus impidió su regreso. Finalmente, decidieron establecerse en Madrid. Sus familiares siguen allí. “No puedo hablar de lo ocurrido ahora sin remontarme a los 27 años que hemos vivido de sufrimientos, torturas y tristezas en un país hermoso, donde he podido vivir mi niñez, mi juventud y mis primeros años de matrimonio”, relata ella a ‘Vida Nueva’. Siguen el minuto a minuto de lo que está ocurriendo: “Tenemos una alegría máxima porque sabemos que Dios tiene un tiempo que es perfecto, y el tiempo de Dios llega en el momento que Él lo quiere, como está pasando ahora”. Sobre la operación de Trump, confiesa que “era casi imposible pensar que descabezaran al régimen… Pero vemos que es gracias a Dios”.

Por su parte, Manolo expresa su agradecimiento a España: “Nos ha abierto sus puertas con una acogida tremenda. Siempre tenemos en nuestro corazón el anhelo de volver a nuestra patria, que nos ha dado tantas alegrías también, y es donde están nuestras familias”.

Una ayuda, no un peligro

Jesús Andrés es párroco de una pequeña localidad madrileña, Colmenar Viejo. Su familia también está en Venezuela. La última vez que pisó su tierra fue en agosto. Como todos, vive este tiempo con “una sensación de alegría, de esperanza, aunque también con mucho, mucho cuidado por todo lo que comienza a partir de estos momentos”. Recuerda que “hemos vivido bajo este régimen comunista, dictatorial, primero de Chávez y después de Maduro, donde se ha vulnerado la libertad, la democracia… y donde hay una cantidad tremenda de presos políticos, torturas…”.

Sobre Trump, responde sin ambages: “Para nosotros, Estados Unidos no representa un peligro, sino una ayuda. Después de la dictadura de Pérez Jiménez, EE.UU. trabajó en conjunto y como un aliado para explotar el petróleo y crear grandes industrias en Venezuela”.

Noticias relacionadas