Francisco pone a la Cruz Roja el reto de “globalizar la solidaridad”

El pontífice recibe en audiencia a los voluntarios de la entidad en Italia y a la Fundación Santa Ángela de Mérici, de Siracusa

El papa Francisco ha recibido esta mañana a un buen grupo de voluntarios de la Cruz Roja Italiana en el Aula Pablo VI. Una audiencia celebrada con motivo del 160 aniversario de la fundación de la delegación italiana. En la cita el pontífice ha pedido a los voluntarios que no dejen de poner a la persona humana en el centro y reclamó a la comunidad internacional normas que garanticen los derechos humanos en todas partes”.



La persona en el centro

Francisco denunció que en una época en la que el racismo y el desprecio “crecen como la discordia” en el mundo, es necesario “globalizar la solidaridad” tanto a nivel nacional como internacional. Por ello agradeció la presencia de la Crus Roja especialmente donde “el estruendo de las armas ahoga el grito del pueblo, su anhelo de paz y su deseo de futuro”. El Papa reivindicó que la fraternidad es posible, cuando el compromiso está “inspirado en los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad”.

En este sentido, subrayó que “si se pone a la persona en el centro, podemos dialogar, trabajar juntos por el bien común, superando las divisiones, derribando los muros de la enemistad, superando la lógica del interés y del poder que ciega y convierte al otro en enemigo. Para el creyente cada persona es sagrada. Toda criatura humana es amada por Dios y, por ello, portadora de derechos inalienables.

Los más vulnerables

Además, invitó a los voluntarios a continuar su servicio insustituible en zonas de conflicto o afectadas por catástrofes medioambientales, en el ámbito de la formación y de la salud y en el compromiso demostrado a favor de los migrantes, los últimos y los más vulnerables.Sobre esto ‘los más vulnerables’ me gustaría decirles una cosa: son niños. Aquí a Italia llegaron muchos niños durante la guerra de Ucrania, ¿saben una cosa? Que estos niños no sonríen, han olvidado la capacidad de sonreír. Eso es malo para un niño, pensemos en ello”, denunció.

Además, el pontífice lamentó “ningún contexto puede decirse libre de sufrimiento, libre de heridas del cuerpo y del alma”, y que, por tanto, es necesario “globalizar la solidaridad, globalizar la solidaridad, operando a nivel nacional e internacional”. En concreto, reclamó, que “necesitamos normas que garanticen los derechos humanos en todos los lugares, prácticas que alimenten la cultura del encuentro y personas capaces de mirar el mundo con una perspectiva amplia, mirando al horizonte, a todos los que están allí. Francisco concluyó su intervención pidiendo a todos ser “instrumentos de fraternidad y de paz, protagonistas de la caridad y constructores de un mundo fraterno y solidario”.

Previamente, en la mañana de este sábado, el Papa recibió en audiencia a los miembros de la Fundación Santa Ángela de Mérici, de Siracusa en Italia, con motivo del 50° aniversario de su fundación. Francisco destacó que la entidad está “realizando un trabajo diario en el que se mezclan profesionalidad y espíritu de sacrificio expresa con gestos concretos las lágrimas derramadas por la Virgen María y al mismo tiempo su deseo maternal de secar las lágrimas de sus hijos”.

Noticias relacionadas
Compartir