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Y la fe inundó el fin de semana en Jaén

El pasado sábado se celebró la Feria de la Fe, con el objetivo de dar a conocer los distintos aspectos de la Iglesia diocesana

amadeo jaen

Más de 10.000 personas pasaron el sábado por la Feria de la Fe, organizada por la Diócesis de Jaén como clausura al Año de la Misión diocesana. La jornada comenzó con una oración comunitaria presidida por el obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, en el pabellón semicubierto de IFEJA, a la que ya acudían cientos de personas. 

Seguida de una procesión de la Virgen de la Cabeza y el Santo Rostro, este momento de oración daba el punto de partida a una jornada en la que participaron más de 500 voluntarios y 50 stands, así como autoridades como el presidente de la Diputación, el alcalde de Jaén y la subdelegada del Gobierno en la provincia.

Todas las realidades de la Iglesia que peregrina se han representado durante esta Feria de la Fe que, tal como recalcaba Rodríguez en su presentación, pretendía ser un escaparate de como late el corazón del pueblo cristiano, y que concluyó con una eucaristía. 

Pueblo en misión

“Nos hemos reunido hoy en la Feria de la Fe para decir que, en el pasado, en el presente y en el futuro, hemos sido y seremos un pueblo en misión“, dijo el obispo durante la homilía, y recordó que “sólo desde la fe, consolidada en la oración, podemos salir a evangelizar a nuestros hermanos”.

“En este pueblo en camino y unido, que es nuestra Diócesis de Jaén, Jesucristo nos ha dejado todo lo que recibió del Padre, para que vivamos en los dones del Espíritu Santo”, subrayó. “Esos dones que elevan, dignifican y enriquecen todo lo humano, es lo que la Iglesia tiene para dar, para comunicar, para anunciar, para irradiar por el mundo el amor de Dios, el Evangelio de Jesucristo”.

Asimismo, el prelado subrayó que a la Iglesia de Jaén le preocupa “todo lo que sea pobreza, descarte, exclusión; de un modo especial miramos con dolor al inmenso colectivo de los más descartados y excluidos hoy en nuestro mundo, que no son otros que los millones de inmigrantes”. Pero, además, mostró su preocupación por aquellos que atañen a Andalucía, como puede ser ” el del paro, y en especial el juvenil”.

“Nos inquieta, como le puede inquietar a los más sensibles, la salud del planeta y esta Iglesia quiere ser un espacio de reflexión sobre sus problemas, como nos ha pedido el Papa Francisco en Laudato si'”, recalcó, apuntando que estas preocupaciones y compromisos “los asumimos porque hemos aprendido a sentir por Cristo, con él y en él. Y justamente por eso, el nuestro es siempre un sentir con esperanza”.

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