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Opositores a Francisco: ahora también contra el Sínodo sobre la Amazonía

  • El sacerdote jesuita Víctor Codina, asesor teológico de la Red Eclesial Panzamazónica, analiza los fuertes desencuentros de algunos sectores de la Iglesia con el Papa
  • “Algunos altos dignatarios eclesiales han dicho que el Instrumentum laboris es herético”, denuncia

“No es la primera vez ni es extraño que en la Iglesia haya grupos discrepantes y opositores”. Así comienza el sacerdote jesuita Víctor Codina, asesor teológico de la Red Eclesial Panzamazónica (REPAM) y miembro de la Red Amerindia, en referencia a los fuertes desencuentros de algunos sectores de la Iglesia con el papa Francisco, publicado en el portal de la REPAM.

El presbítero ha destacado que “no queremos hacer aquí una investigación socio-histórica ni menos aún un show mediático, tipo western, entre buenos y malos”, por lo cual ha preferido no revelar los nombres y apellidos de los que hoy están ‘despellejando vivo’ a Francisco, “sino más bien detectar cuáles son las líneas teológicas de fondo que subyacen a esta oposición sistemática”.

“A través del vaivén de la historia deducimos que el tipo y orientación de la oposición siempre depende del momento histórico que se vive: son voces progresistas y proféticas en momentos de la clásica Cristiandad o Neo-cristiandad y voces reaccionarias, fundamentalistas  y conservadoras en momentos de una reforma eclesial que desea volver a las fuentes evangélicas y al estilo de Jesús”, señala.

Teología desde la realidad

Sin duda en los actuales momentos hay una enconada oposición de laicos, teólogos, obispos y cardenales que desearían la renuncia o pronta desaparición de Francisco, cuyas críticas pudieran clasificarse en dos dimensiones: una teológica y otra más bien socio-política, “aunque, como veremos luego, muchas veces ambas líneas confluyen”.

Entre las críticas en lo teológico por parte de sus adversarios están que el Papa no es teólogo, de allí que le adosen “falta de profesionalidad” y el porqué de sus imprecisiones y errores doctrinales, incluso lo contrastan con la experticia académica de sus antecesores Juan Pablo II y naturalmente de Josef Ratzinger-Benedicto XVI.

“Lo que en el fondo molesta a sus detractores es que su teología parta de la realidad, de la realidad de la injusticia, pobreza y destrucción de la naturaleza y de la realidad del clericalismo eclesial”, ha asegurado Codina.

En cuanto a lo socio político, la típica acusación hacia Francisco de ser tercermundista y  comunista, Codina aclara que “sus mensajes están en perfecta continuidad con la tradición profética, bíblica y de la doctrina social de la Iglesia”, por tanto “no hace más que actualizar el mandamiento de no matar y  defiende el valor de la vida humana, desde el comienzo hasta el final y nos repite hoy la pregunta de Yahvé a Caín: ¿Dónde está tu hermano?”

Oposición al Sínodo amazónico

Además el anuncio del próximo sínodo de octubre del 2019 sobre la Amazonia ha comenzado a causar resquemores y molestias, de hecho “algunos altos dignatarios eclesiales han dicho que el Instrumentum laboris o Documento preparatorio del Sínodo es herético, panteísta y que niega la necesidad de la salvación en Cristo”.

Por otra parte, otros comentaristas se circunscriben “en la sugerencia de ordenar a hombres casados indígenas para poder celebrar la eucaristía en lugares remotos de la Amazonía, pero han silenciado totalmente la denuncia profética que este Documento preparatorio de Sínodo hace contra la destrucción extractivista que se comete” en los territorios.

Hasta el fin de los siglos

El sacerdote jesuita ha concluido que estos sectores opositores de la Iglesia “se alinean con los grupos poderosos económicos y políticos sobre todo del Norte”, de hecho se pregunta si la reciente explosión de abusos sexuales “haya sido una pura casualidad y simple coincidencia”.

“En el fondo la oposición a Francisco es una oposición al concilio Vaticano II y a la reforma evangélica de la Iglesia que Juan XIII quiso promover. Francisco se sitúa en la línea de todos los profetas que quisieron reformar la Iglesia, junto a Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Catalina de Siena y Teresa de Jesús, Angelo Roncalli, Helder Cámara, Dorothy Stang, Pedro Arrupe, Ignacio Ellacuría  y el nonagenario obispo [Pedro] Casaldáliga”, sentencia.

Pese a todas estas situaciones “pasan los Papas, pero el Señor Jesús sigue presente y anima a la Iglesia hasta el fin de los siglos”. Esto mismo pasó con el mismo Jesús que “fue tenido por comedor y bebedor, amigo de pecadores y prostitutas, endemoniado, loco, sedicioso y blasfemo”.

Por esta razón, tal como siempre lo ha pedido el Papa, no queda de otra que “oremos al Señor por él, para que no desfallezca su esperanza y confirme la fe de sus hermanos. Y si no podemos rezar o no somos creyentes, deseémosle, al menos, una buena onda”, finalizó.

Foto: REPAM

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