Pepe Viyuela: “Los cómicos debemos entretener y ser altavoces sociales”

El actor Pepe Viyuela

El queridísimo actor interpreta en el Teatro Infanta Isabel ‘El silencio de Elvis’, una obra sobre la esquizofrenia, mientras triunfa en televisión con la serie ‘Matadero’ (Antena 3), y todo ello sin olvidar su pasión: la de pertenecer a la ONG Payasos sin Fronteras –de la que es vicepresidente–. Así, está rodando un documental titulado ‘Un viaje hacia nosotros’, sobre los refugiados. Conversamos con el actor, el payaso, el cómico, el licenciado en Filosofía y el hombre machadianamente bueno.

PREGUNTA.- ‘El silencio de Elvis’ es una obra sobre la esquizofrenia. Suena un poco duro, ¿no?

RESPUESTA.- Sí, pero necesaria. Cuando la leímos, vimos que se trata pocas veces, y menos con estas dosis de realidad. La autora (Sandra Fernández Ferrús) ha creado un paisaje muy creíble. No lo digo yo como productor y actor, sino porque el público que tiene relación con la enfermedad me lo manifiesta. Las enfermedades mentales están muy estigmatizadas y es necesario ponerlas bajo el foco y que dejen de ser un problema. Pero también hay humor, porque sale solo. Cuando se dibujan las situaciones y los personajes, aparece el humor por sí mismo.

P.- ¿Qué reporte recibe de los afectados que ven la obra?

R.- Todos los días viene alguien, a veces conocidos y otras anónimos, que te esperan. El retorno es positivo y me cuentan cosas hermosas. El otro día vino una madre y le di mi correo electrónico para que me comentara lo que quisiera. Me dijo que quería volver porque su hijo esquizofrénico había tenido momentos delicados reconociéndose pero que se había divertido. Es duro verse en un espejo, pero es más duro que no se hable de ti, estar en ese limbo del silencio. También recibo llamadas de asociaciones muy positivas. Está siendo más bonito de lo que pensaba… Estamos convirtiendo la obra en un altavoz social.

P.- Esa es la verdadera función del cómico…

R.- Sí, debemos entretener, pero también ponernos al servicio de causas como esta para sentirnos más útiles.

P.- Y de todos los papeles, el de payaso es el que más le sigue emocionando.

R.- Sin duda. El personaje de payaso, en Payasos sin Fronteras, no es de elección sino de necesidad. Cuando llevo tiempo sin hacerlo lo echo de menos. Es como un reseteo actoral y emocional. Hacer reír a la gente que sufre no tiene precio.

Lea más:
Noticias relacionadas
Compartir