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La Iglesia en México trabaja en un diagnóstico detallado de casos de pederastia

  • La Conferencia del Episcopado Mexicano asegura que por respeto a las leyes y para no poner en riesgo las investigaciones, no dará a conocer nombres de víctimas ni victimarios
  • El presidente de la CEM informó que 152 sacerdotes han sido separados de su cargo por probables conductas cometidas en agravio de menores

Luego de que el pasado domingo el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Rogelio Cabrera López, reveló ante los medios de comunicación que la Iglesia mexicana ha separado de su cargo a 152 sacerdotes relacionados con abusos sexuales, este día la CEM dejó en claro que no dará a conocer los nombres ni de las víctimas ni de los presuntos responsables.

A través de un comunicado firmado por el secretario general del organismo, Alfonso Miranda Guardiola, explicó que, de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los tratados internacionales en materia de derechos humanos y el Código Nacional de Procedimientos Penales, es obligación preservar la absoluta reserva de los datos de las víctimas, así como de los probables responsables.

Detalló: “Revelar dichos datos no solo vulnera los ordenamientos jurídicos mencionados, sino que puede re-victimizar a los afectados y poner en riesgo el éxito de las investigaciones, dejando libres a los responsables por violaciones al debido proceso”.

Ausencia de estadísticas

Miranda Guardiola recordó que fue el 7 de enero cuando se instaló formalmente el Equipo Nacional de Protección de Menores de la CEM (ENPM), y la primera realidad a la que se enfrentó el equipo fue la ausencia de una estadística nacional de casos de abuso sexual infantil por parte de clérigos.

Por esta razón, refirió, se encomendó al ENPM la recopilación de datos sobre el particular ante distintas instancias eclesiásticas y de organizaciones dedicadas a estos temas, y los primeros datos recibidos fueron los que el Presidente de la CEM hizo públicos el pasado domingo con la finalidad de iniciar un camino de transparencia de cara a la sociedad.

Añadió que los datos en cuestión fueron proporcionados por la Nunciatura Apostólica en México, que tiene el registro de 152 casos de sacerdotes relacionados con probables conductas cometidas en agravio de menores. “Evidentemente, en los siguientes meses se continuará con el esfuerzo por tener el diagnóstico completo de casos de abuso sexual infantil en México”.

Disposición a colaborar

El Secretario de la CEM aseguró que la Iglesia está, hoy más que nunca, cooperando con las autoridades del país, especialmente en los casos de abuso contra menores por parte de clérigos, de conformidad con las leyes mexicanas, “pues no podemos permitir un caso más“.

“La Conferencia del Episcopado Mexicano reitera su compromiso con firmeza, ofreciendo múltiples acciones para crear una cultura de prevención, atención y respuesta”, aseguró Miranda Guardiola, y enlistó ocho acciones concretas, entre ellas la Elaboración de las Líneas Guía del Procedimiento a Seguir en Casos de Abuso Sexual de Menores por Parte de Clérigos, basadas en las disposiciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y aprobadas en la CII Asamblea Plenaria de la CEM, en noviembre del 2016.

Finalmente, aseguró que el abuso sexual a menores constituye una de las realidades más dolorosas de la Iglesia católica en el mundo; sin embargo, “con estas acciones concretas, claras, transparentes y contundentes deseamos recuperar la confianza de los fieles y lograr que la Iglesia continúe con su misión evangelizadora con un rostro limpio, luminoso y confiable como el de nuestro Señor Jesucristo”.

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