Los obispos venezolanos alzan su voz ante la “espiral de violencia” y el “resquebrajamiento de la justicia”

  • La CEV pide a los organismos de seguridad “cesar la represión” para acompañar al pueblo que busca ser escuchado en sus necesidades 
  • La Iglesia denuncia la detención arbitraria de ciudadanos “con base en indicios o presunciones de la responsabilidad penal”

La oposición venezolana convoca una huelga general contra Nicolás Maduro 20 julio 2017

“Con la paz logramos todo, con la violencia nada”. Bajo esta premisa la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó su preocupación ante lo que ha calificado como el deterioro de la justicia venezolana, asunto sobre el cual se han pronunciado los representanetes de la CEV, en figura de su presidente, José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo, de sus vicepresidentes, Mario Moronta, obispo de San Cristóbal, y Raúl Biord Castillo, obispo de La Guaira, así como de su secretario general, José Trinidad Fernández, obispo auxiliar de Caracas,  

En un nuevo comunicado, dado a conocer a la opinión pública este lunes 13 de agosto, la CEV señaló que “el país está pasando por una situación muy delicada: se quiere instaurar una espiral de violencia y se promueve el resquebrajamiento de la justicia, particularmente cuando todo lo que tiene que ver con ella se está saliendo del control de las leyes y de los procedimientos legales”. 

¡No repriman!

Explícitamente, los obispos exhortan “a los organismos de seguridad del Estado a cambiar su actitud”, y piden que “entiendan que estamos en momentos de grandes sacrificios y sufrimientos de nuestro pueblo, de sus propias familias, de sus hijos”. En este sentido, levantan su voz para exigir que no repriman, sino antes bien, acompañen a este pueblo que no tiene otra alternativa sino la de buscar ser escuchado en sus necesidades”. 

En el comunicado también se indica que la semana pasada la Comisión de Justicia y Paz de la CEV se ha plantado al afirmar que “las aprehensiones a parlamentarios, funcionarios o ciudadanos con base en indicios o presunciones de la responsabilidad penal, no conllevan a detenciones arbitrarias, tratos crueles o inhumanos, torturas o desapariciones forzadas”.

Esto en clara alusión al proceso judicial abierto al diputado de la Asamblea Nacional, Juan Requesens, tras ser acusado de magnicidio y de quien incluso han circulado fotografías con evidentes signos de tortura, así como las acusaciones que se han hecho contra el diputado Julio Borges, exiliado en Colombia, sin elementos probatorios.

“Debemos recordar que en un Estado de derecho, quien es privado de su libertad, es titular de derechos referibles a las diferentes esferas (derechos relativos a la integridad física y psicológica, a las relaciones familiares y sociales, a la integridad moral, etc.). Esto excluye desde luego, no sólo todo tipo de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes, sino también las condiciones mismas de reclusión”, señala el episcopado venezolano.

Violencia represiva

La presidencia de la CEV ratifica que “la dignidad de la persona y los derechos fundamentales a ella inherentes no pueden negarse nunca”, al tiempo que denuncia que “lamentablemente en el país quienes se sienten con poder están usando la única arma de los que no tienen razón: la violencia represiva”, violando leyes, artículos de la Constitución y los mismos derechos humanos, en vez de resolver los problemas que más afectan al pueblo, como la escasez de alimentos, medicinas y deficiencia de servicios públicos.

Perseguir, someter y enjuiciar arbitrariamente, es el componente que se observa, mientras hay una multitud de pueblo que pide alimentos, medicamentos, luz eléctrica, transporte público, gas, sueldos dignos, detener la inflación”, acotan los obispos en su comunicado.

Mantener la protesta cívica

Pese a esta “realidad dolorosa”, los líderes de la Iglesia venezolana piden a los ciudadanos no sucumbir “ni como ciudadanos con derechos ni como sociedad en búsqueda de bienestar”, invitándolos a sostener “la protesta cívica, la organización comunitaria, la unidad como pueblo, el reclamo legítimo del buen funcionamiento de los servicios públicos que les pertenecen al pueblo”, lo cual, a su juicio, “son acciones que están avanzando”.

“Debemos seguir fomentando la reconciliación y la paz, la búsqueda de la verdad y un discernimiento espiritual que nos permita saber valorar toda información o hechos que puedan ocurrir en el país; buscar la verdad es tarea de todos”, concluye el comunicado de la CEV.

Noticias relacionadas
Compartir