Tribuna

San José, patrono y custodio de la Iglesia: invitación a confiarle nuestras intenciones en su mes

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En 1870, el papa Pío IX proclamó solemnemente a san José, patrono de la Iglesia universal, reconociendo así el papel único que Dios le confió en la historia de la salvación.



En el decreto Quemadmodum Deus, el pontífice explicaba este misterio con una hermosa comparación bíblica: “Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, gobernador de toda la tierra de Egipto para asegurar el sustento del pueblo, así, llegada la plenitud de los tiempos, cuando iba a enviar a su Hijo Unigénito para la salvación del mundo, designó a este otro José como señor y príncipe de su casa, custodio de sus tesoros más preciosos”.

Y añade: “Porque tuvo por esposa a la inmaculada virgen María, de la cual por obra del Espíritu Santo nació nuestro señor Jesucristo, tenido ante los hombres por hijo de José, al que estuvo sometido”.

A pesar de la grandeza de su misión, san José permanece en el Evangelio como una figura discreta y silenciosa. El papa Francisco lo describe así: “José es un guardián, porque sabe escuchar a Dios y se deja guiar por su voluntad”

Por eso el Papa invita con frecuencia a acudir a su intercesión en los momentos más difíciles de la vida, recordando que innumerables cristianos han encontrado en él un padre, un protector y un amigo en el camino de la fe.

San José

San José. Foto: Parroquia San José (Jalisco)

También el papa san Pablo VI subrayaba esta dimensión profundamente espiritual de san José “Ninguna palabra suya se recoge en el Evangelio; su lenguaje es el silencio“. Un silencio lleno de amor y de servicio, que la tradición de la Iglesia ha reconocido a través de muchos títulos: protector de la infancia, de los esposos, de las familias, de los trabajadores, de los refugiados y de los moribundos.

Un intercesor poderoso

Invocar la protección de san José, como afirma santa Teresa de Ávila, significa también reconocer su papel protector para todas las circunstancias de la vida: “A otros santos parece que Dios nos ha concedido ayuda en tal o cual necesidad, mientras que yo he experimentado que el glorioso San José extiende su patrocinio sobre todos”.

Aprendamos de los santos y del magisterio de los Papas, y aprovechemos la oportunidad que nos ofrece el mes de marzo para acudir con confianza a la intercesión de san José.

A través de la plataforma católica Hozana, los fieles de todo el mundo pueden confiarle sus intenciones, que serán llevadas en oración al santuario de Nuestra Señora de las Gracias en Cotignac (Francia), un lugar excepcionalmente unido a su protección paternal, ya que allí tuvo lugar la única aparición de san José reconocida por la Iglesia en la que se manifestó solo.

Quienes deseen confiar sus intenciones pueden hacerlo en este enlace: basta con escribir la petición y hacer clic en ‘Registrar’, para que quede incorporada en la base de intenciones de Hozana.


*Artículo redactado por Pepe Pérez, del Equipo Hozana.