Tribuna

Cómo acercarse a las víctimas

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“Un gran problema en la lucha contra la violencia y la discriminación de las mujeres es el silencio de las víctimas”. Es una de las afirmaciones más frecuentes de las expertas. A través del Observatorio Mundial de las Mujeres (WWO) de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) nos comprometemos a “Escuchar para transformar vidas”.



El primer paso fue obtener las respuestas de la encuesta ‘El grito de las mujeres africanas’, a través de la que hemos recopilado la voz de 10.790 mujeres de 37 países africanos. ¿Cómo logramos que las mujeres, acostumbradas al silencio ante la injusticia, hablaran de temas tan íntimos como la violencia de género o prácticas como la mutilación genital femenina?

En la UMOFC contamos con miles de mujeres de organizaciones católicas de 50 países que, desde su parroquia o comunidad, acompañan la vida de sus semejantes con confianza mutua y amistad. El desafío era formar a las mujeres africanas de la red UMOFC como corresponsales sociales, capaces de escuchar las experiencias de otras mujeres y transformarlas en resultados cuantitativos y cualitativos que pudieran ser analizados en el marco de la investigación. Este trabajo se adentra en las experiencias de las mujeres en relación con distintos tipos de violencia, la forma en que afecta el desarrollo de sus vidas y cómo la resiliencia y la solidaridad hacen posible miles de historias de transformación personal y comunitaria.

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Corresponsales sociales

En mayo de 2022, 40 mujeres líderes de organizaciones católicas de 16 países africanos participaron en un taller en Nairobi para formarse como corresponsales sociales. Reflexionaron sobre “el arte de la escucha”, inspiradas en el diálogo de Jesús con la mujer samaritana y con los discípulos en el camino de Emaús. Una metodología sencilla pero eficaz: acercarse a las personas con empatía y ofrecerles la seguridad de que todo lo que hablasen sería confidencial.

Creamos una gran red capaz de llegar hasta el pueblo más pequeño. Algunas mujeres formaron a otras como corresponsales sociales y juntas logramos entrevistar a más de 10.000 mujeres. De esta manera pudimos alcanzar el objetivo que esperábamos. Ahora seguimos caminando juntas, fortaleciendo una poderosa red de congregaciones religiosas y organizaciones de mujeres católicas laicas que trabajan juntas en la esperanza.


*Artículo original publicado en el número de septiembre de 2024 de Donne Chiesa Mondo. Traducción de Vida Nueva

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