La Iglesia reactiva su tradicional gesto de comunión con los cristianos de Tierra Santa, mientras el custodio Francesco Ielpo advierte que “la esperanza misma aparece herida” en Belén, Jerusalén y toda la región
Francesco Ielpo reclama recuperar las visitas para sostener a la comunidad cristiana local: “Incluso en esta oscuridad se puede volver a empezar”