José Beltrán, director de Vida Nueva
Director de Vida Nueva

Sinodalidad a su manera


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VIERNES

“Dialogaremos, pero que no se os olvide: el obispo soy yo. Amén”. Clausura literal de una fase diocesana del Sínodo, por si alguien en la sala tenía alguna duda de que la sinodalidad pudiera devenir en un referéndum o, al menos, en el derecho a toser en el radio auditivo del pastor.



SÁBADO

Getafe. Basílica del Sagrado Corazón de Jesús. Sin precisión a la hora de exponer la síntesis del trabajo sinodal. Ya se publicará íntegra. A cambio, varias voces toman la palabra para exponer cómo han vivido este curso de reflexión y propuestas: un joven, una catequista, un religioso… Y el obispo que ha estado acompañando la tarea de cerca, no para capitalizar, sino para garantizar que no se censurara nada ni a nadie.

“Gracias a los que han contestado para protestar y a los que no han contestado para protestar. Porque todos se han enterado de que estábamos en modo sinodal”. Eso sí, alerta de los riesgos adyacentes: “El Sínodo no es una reivindicación. Un Sínodo convertido en reivindicación corre el riesgo de dejar mucha gente fuera”.

El sínodo de la sinodalidad comienza en octubre

DOMINGO

Estimado pastor: me dicen sus diocesanos que le deje caer que se nota demasiado que las conclusiones de la consulta sinodal no son tales, que es uno de sus escritos dominicales. En fondo y forma. Solo ejerzo de correveidile. Y lo asumo.

LUNES

Conversación informal sobre los abusos de poder silenciados en los claustros. Alguien echa mano de santa Teresita. Para defender su fortaleza en medio de la enfermedad. Pero también para poner negro sobre blanco del terror que se vivía en aquel convento. De las mártires de la celda de al lado, de las que poco se sabe, más allá de los relatos de la patrona de las misiones. Dos monjas trastornadas. Otras dos, muertas por tuberculosis, posiblemente por la falta de cuidados sanitarios. Autoritarismo endémico que no es cosa del pasado.

MARTES

Tres en uno: creación de cardenales, viaje a L’Aquila y consistorio extraordinario para que a nadie se le pase que Praedicate Evangelium existe. Agenda para finales de agosto que algunos han hilvanado para deducir un cónclave otoñal, porque el pontífice porteño visitará la tumba de Celestino V, el primer papa que estableció que se podía renunciar al cargo. Como entona Varry Brava, “suena a tope una de Rafaella”. ‘Rumore, rumore’.

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