¿Por qué cada vez menos jóvenes quieren sacarse el carnet de conducir?


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Los datos

La pregunta de este blog de hoy se la hacen en un reportaje de Verne este domingo que acabamos de pasar. Analizando los gráficos de personas que a los 18 años o en los inmediatos siguientes se apuntan a las autoescuelas, los jóvenes que se lo sacan han bajado considerablemente en la última década. Dice el reportaje que han bajado los candidatos en el tramo de 18 a 20 y en el de 21 a 24. Por otro lado hay un ligero repunte en los que tienen entre 25 y 29 años.

Las causas, para la Dirección General de Tráfico o para las autoescuelas, tienen que ver con el gasto que tienen que hacer las familias en el proceso de aprendizaje. Pero esta no es la única, la evolución del transporte público, las facilidades para una movilidad más sostenible o simplemente la bajada de natalidad.

Las líneas

Estos datos, ¿nos demuestran que los jóvenes están más preocupados por la sostenibilidad o es solo cuestión de comodidad? Aunque es verdad que no se puede dejar de lado las implicaciones económicas u otros condicionantes personales de la cuestión, podemos contrastar el hecho con la exhortación ‘Christus vivit’.

Es verdad que Francisco advierte en su carta que no hay un prototipo de joven parangonable a todas las personas y todos los contextos. Pero la pastoral juvenil debe implicar, escribe, dos grandes líneas de acción”: la búsqueda y el crecimiento (núm. 209). La búsqueda de los jóvenes en los lugares que ellos están y con los canales adecuados para desarrollar en anuncio y el despliegue de sus capacidad para, desde ahí, ofrecer propuestas de crecimiento.

Con estas dos grandes líneas como horizonte de la pastoral juvenil entendemos la metáfora de Bergoglio al proponer a “los migrantes como paradigma de nuestro tiempo (núm. 91-94). Los migrantes, escribe el Papa en continuidad con el documento final del sínodo, “nos recuerdan la condición originaria de la fe, o sea la de ser ‘forasteros y peregrinos en la tierra’ (Hb 11,13)” (núm. 91).

Dentro de la dureza de la realidad migratoria, “las historias de los migrantes también son historias de encuentro entre personas y entre culturas: para las comunidades y las sociedades a las que llegan son una oportunidad de enriquecimiento y de desarrollo humano integral de todos” (núm. 93)

En este nuestro ser itinerantes, ‘homo viator’, peregrinos… sacarse o no el carnet de conducir, ¿en una apuesta por una movilidad sostenible o es una forma de no querer seguir adelante?