Enrique Lluc
Doctor en Ciencias Económicas

Organizar la emigración


Los ecos de la regularización de emigrantes se escuchan cada vez menos. El proceso extraordinario ha provocado cascadas de tinta. Las opiniones más variopintas se han vertido sobre ella y la polémica todavía va a dar lugar a más y más apreciaciones. La emigración se ha incrementado en los últimos años en el planeta debido a muchas causas que no voy a analizar ahora.



Esto ha sucedido, especialmente, en nuestro país. Hemos recibido varios millones de emigrantes que, no solo han provocado que tengamos un porcentaje de personas no nacidas en España que supera el de otros países de nuestro alrededor, sino que ha llevado a desajustes económicos importantes y a un crecimiento del PIB que supera con creces el que se da en otras naciones europeas.

Los problemas sociales que esto ha provocado no son tan elevados como algunos querrían hacernos creer. El hecho de que un porcentaje muy elevado de estos emigrantes hayan venido de América, hace que la integración haya sido bastante sencilla gracias a una cultura y una lengua común. El endurecimiento de las medidas anti-inmigración no ha tenido el resultado deseado.

Migrantes. Regularización Foto: EFE

Personas de diferentes nacionalidades. Foto: EFE

Llegan emigrantes como nunca y no parece que esto se vaya a frenar a corto plazo. Los problemas económicos, sociales y políticos de muchos de los países de origen junto a la bonanza de los receptores y a la necesidad que tienen muchos de estos de trabajadores cualificados y no cualificados, debido en parte a su baja natalidad, va a hacer que estos flujos sigan manteniéndose si no, incrementándose.

Por todo ello, creo que en lugar de luchar contra la emigración, lo que deberíamos hacer es organizarla. En lugar de articular procesos extraordinarios, lo que deberíamos es lograr que los flujos fueran ordinarios. Que quien quisiese venir estuviese incentivado a hacerlo de una manera estructurada.

Que en lugar de pagar a mafias para que les introdujesen aquí o de llegar al país por el aeropuerto y tener que buscar trabajos sin cobertura legal, que utilizasen sus esfuerzos para gestionar desde las embajadas o consulados españoles la entrada en nuestro país.

Colaborar en la economía nacional

Que cuando estuviesen aquí colaborasen desde el principio en la economía nacional con empleos legales por los que sus empleadores pagasen a la seguridad social. Que pudiesen volver a sus países en vacaciones sin problemas y pudiesen dejar a sus familias allí con la idea de volver cuando hubiesen ganado suficiente dinero, etc.

Los fondos utilizados para controlar las fronteras, podrían destinarse a que esos policías luchasen contra el crimen en sus distintos aspectos. Que pudiésemos hacer una buena previsión de habitación, de servicios, de atención porque controlamos de alguna manera esos flujos, etc.

Si existiesen estos canales organizados estoy seguro que la mayoría de los emigrantes optarían por ellos. Lo extraordinario se convertiría en ordinario y los resultados positivos nos beneficiarían, de una manera u otra a todos, los que ya vivimos en España y los que quieren venir buscando un futuro mejor.