Una médica enemiga de la vida


“Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado algo, no lo habrías creado. ¿Cómo podrían existir las cosas si tú no las quisieras? ¿Cómo se conservarían si tú no las hubieras llamado? Pero tú eres compasivo con todos, porque todo es tuyo, Señor que amas la vida” (Sabiduría 11, 24-26).



Esta entrada admite varios títulos. He acabado eligiendo éste, pero habría otros posibles. Por ejemplo, “Todo estará bien: mentira”. O este otro: “África contradice a la Ministra de sanidad”. Afirmar que esta médica es “enemiga de la vida” evidencia la antítesis con la fe cristiana que profesamos, que se expresa de forma bellísima en el texto que cito, donde se denomina a Dios como “el amigo de la vida”.

Campaña del Ministerio de Sanidad para promover el aborto

Lo cierto es que la nueva campaña del Ministerio de Sanidad para promover el aborto en nuestro país (me) mueve a espanto. Se afirma con rotundidad que todo va a ir bien, cuando, en realidad, todo puede ir mal desde el principio del proceso.

Banalizar a conciencia una intervención médica que elimina a un ser humano y suele conllevar consecuencias psicológicas a corto y medio plazo es temerario y reprobable desde un punto de vista ético, moral y deontológico. Nuestro país extravió hace tiempo el sentido común; solo así se entiende que el Gobierno de uno de los países con menor natalidad y más envejecidos del mundo intente convencer a sus mujeres de que aborten.

Médico general

Lo mismo ocurre ante el hecho de que una médica defienda esta campaña, contradiciendo la práctica totalidad de los valores que aceptó defender al dedicarse a esta profesión, encaminada al beneficio de la dignidad humana, de la vida, de la persona, desde su concepción hasta su muerte.

África, contra el colonialismo cultural

Veinte países africanos conservan el sentido común. Reunidos en Accra, denunciaron hace unos meses el colonialismo cultural que supone obligarles a aceptar políticas que desafían la concepción tradicional africana de la familia, de la persona.

Se refieren en concreto al aborto, a la ideología de género, a pretender hacer pasar como derechos inalienables lo que son constructos ideológicos y violencia contra los débiles, incluso si es aceptada de iure, como en España.

Nada bueno puede esperarse cuando se conjugan soberbia, incompetencia y el rechazo visceral a considerar la vida como un don que nos viene de Dios, que hay que acoger, acompañar y facilitar en todo momento.

Recen por los enfermos, por quienes les cuidamos y por este país.