Diversos frentes para este médico


Los médicos de este país hemos sido llamados de nuevo a la huelga. Nuestras reivindicaciones no han sido atendidas, antes bien despreciadas, y nuestros representantes, ninguneados. Así pues, retomar la huelga es la única salida. Es la primera de las situaciones que afronto este curso que comienza.



Otra de ellas es decidir sobre mi próxima jubilación. A partir del 19 de agosto de 2027 puedo convertirme en un médico jubilado, o bien prolongar el trabajo. Es una decisión que no puedo demorar mucho tiempo. Tras décadas ejerciendo la medicina, es un momento importante para muchos de nosotros, porque no hemos “trabajado de médicos”, sino que “hemos sido médicos”. Hay una identidad profunda en juego, y quizás una vida que reorientar.

Momento difícil para nuestro país

El tercer frente es como ciudadano, en un momento difícil para nuestro país. En las últimas dos décadas, numerosos valores en los que creo han sido trastocados. A la mentira se ha llamado verdad, y a la verdad, mentira. A la corrupción se denomina honradez, y a los honrados se les acusa de corruptos.

Se han aceptado como norma, ley y derecho aberraciones que van contra la vida humana, contra la dignidad humana, contra la persona, como el aborto, convertido en derecho fundamental; de igual forma, un constructo antinatural como el género se ha consolidado y bendecido.

Médico general

Conceptos profundos como igualdad, tolerancia y respeto se han pervertido, y de ellos (que no para ellos) viven centenares y miles de funcionarios. El derecho a una muerte digna, de lo más humano que hay, se ha transformado en una ley sobre el suicidio asistido por el personal sanitario.

Las desigualdades sociales aumentan en vez de disminuir

Sin embargo, el acceso a la vivienda para los jóvenes y no tan jóvenes es cada día más difícil; las desigualdades sociales aumentan en vez de disminuir; el rendimiento escolar y la capacitación académica se han derrumbado. La red ferroviaria, en épocas no lejanas un sistema seguro y fiable, es hoy una lotería en la que uno se arriesga a perder el tiempo e incluso la vida.

Por cálculos políticos, soberbia e incompetencia, inmigrantes y nativos están obligados a vivir un calvario, como está ocurriendo en Ceuta.

Estos son sólo algunos de los casos que demuestran que nuestro país está herido. Como ciudadano, no puedo permanecer callado ante lo que considero injusto y dañino. Por eso, este curso se revela como importante no solo para mí como médico y ser humano, sino como persona que tiene un papel en esta sociedad en que me ha tocado vivir.

Recen por los enfermos, por quienes les cuidamos, recemos los unos por los otros, y por este país.