Enrique Lluc
Doctor en Ciencias Económicas

Comprar para ser alguien


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Se encontraba vacío y no hacía más que recordar aquel día. Salía el nuevo modelo de iPhone del mercado. Había pasado varios meses ahorrando para tenerlo el primero y tuvo la suerte de que el día antes de que lo vendiesen por vez primera tenía festivo en su trabajo, así que no se lo pensó dos veces. Se fue a la principal tienda de su ciudad y se instaló allí dispuesto a pasar las siguientes 24 horas de guardia para ser el primero de todos. Una silla de playa, bocadillos, una gorra para el sol, su móvil para transmitir a través de las redes sus 24 horas de espera, unos amigos que irían de vez en cuando para que pudiese ir al baño y una excitación enorme.

Al poco de estar ahí llegó la segunda persona. Vio la decepción brillar en sus pupilas al darse cuenta de que a pesar de la previsión tan solo iba a ser la segunda, pero él estaba optimista y le ofreció una conversación que fue el preámbulo de las 23 horas que les quedaban de compartir ese trozo de acera que les llevaría a ser los primeros.

Ahora lo recordaba. ¡Qué día! ¡Qué bien lo pasó! Nunca había tenido tantos seguidores por el Instagram. Alguno de los youtubers más famosos pasaron por allí y lo entrevistaron, salió en todas las redes y los me gusta se multiplicaban. Hasta la televisión se pasó por allí y lo pudieron ver en toda España en el noticiario de mediodía. Y la gente, ¡qué pasada! algunos se acercaban porque lo habían visto en redes o en la tele y conversaban con él. Se hacía fotos con todos y las subía a la red, no paraba.

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Las 24 horas se pasaron volando, hasta la noche resultó entretenida. Jugaba ‘on line’ con otros de la fila, compartían los cargadores y algunos amigos pasaron a saludarlo. El momento cumbre llegó. Entró el primero y emocionado y lo compró en efectivo (había que hacerlo a lo grande). Fotos, enhorabuenas, había sido el primero, todo el mundo lo sabía. Se sentía grande, ahora era capaz de todo, podía andar un palmo por encima del suelo, la última novedad tecnológica estaba en sus manos y había sido el primero… Estuvo una semana durante la que no pensaba en nada más. Se sentía pleno, realizado, feliz…

Pero ahora todo quedaba muy lejos. Todo el mundo tenía ya ese iPhone, ya no era el único. Nadie se acordaba de él, no les podía contar que había sido el primero porque sabía que a nadie le interesaba ya… Miraba el aparato y se alegraba, pero no sentía euforia, ni alegría. Estaba ahorrando ya para el siguiente modelo pero no sabía cuando iba a salir ¿Qué haría mientras tanto? Cerró los ojos y volvió a recordar aquel día. Se sentía vacío.