Se aprende mucho en el hospital, aunque no todo bueno, pero eso lo dejo para otra ocasión. Me centraré en lo positivo. He escrito antes sobre los cuidadores y no dejo de admirarme, día tras día, cuando veo la entrega, el sacrificio, el amor incondicional que muestran padres, hijos, esposas, hacia sus familiares enfermos. Ser testigo de la abnegación de algunos para que otros vivan es una profunda experiencia que mueve a la humildad.
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En una planta de medicina interna general tenemos todo tipo de pacientes, sobre todo ancianos, y somos testigos directos de diversas situaciones. Así, vemos algunos que son abandonados por sus familiares o están solos desde antes del ingreso; en el otro extremo, personas cuidadas por su familia con una dedicación que conmueve, sin moverse de su lado, sin abandonar al paciente un solo instante, días y semanas, quizás meses.
En el Nacional de Parapléjicos de Toledo
Cuando trabajé en el Nacional de Parapléjicos de Toledo, me sorprendió sobremanera que la supervivencia del paciente con lesión medular alta no dependía tanto del nivel de lesión cuanto de los cuidados que recibía y quién los proporcionaba.
Así, si los cuidadores eran los padres, la supervivencia podía esperarse más prolongada, y lo mismo si el cuidador principal era el esposo o la esposa. La menor supervivencia tenía lugar cuando los cuidadores eran externos, ajenos a la familia.
Lo mismo vemos en un hospital general, en patologías diferentes por completo a la neurológica, aunque esta suele exigir unos cuidados complejos, dada la pérdida de funciones que conlleva. Los familiares cuidadores comprometen su vida, sus posibilidades, sus ilusiones, para estar al lado del enfermo.
Su ejemplo nos mueve a la conversión
Su entrega interpela nuestra praxis como profesionales sanitarios, y nos hace preguntarnos si nuestra dedicación y compromiso está a la altura. Su ejemplo nos mueve a la conversión, es decir, a ser mejores. O al menos a intentarlo.
Recen por los enfermos, por quienes les cuidamos, y por este país, que mucho se juega en las semanas venideras.
