En Uruguay ya estamos esperando la visita de León XIV a nuestro país. “El país más laico de América”, tal es la referencia que anda circulando en los portales informativos internacionales. Y este es uno de esos casos en que los titulares no son sensacionalistas sino que se corresponden bastante bien con la realidad.
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Además, es un título o una etiqueta que a una buena parte de los católicos del país no nos acompleja: aún cuando tengamos que luchar contra un concepto ideologizado de laicidad (el laicismo) -esto sí nos es un problema-, la autonomía Iglesia-Estado tiene ventajas que deberíamos valorar mucho más.
El uruguay católico y laico espera al Papa
León llega a Uruguay, y el Uruguay (el católico y el “laico”) lo espera. Hay un lindo revuelo, un gran despliegue y mucho más trabajo. Más allá de los eventos que se esperan multitudinarios (proporcionales a lo que es nuestro paisito), me alegran otros que, fuera de la agenda oficial, son todo un signo a saber leer: la “parada” en una parroquia de pueblo (Juanicó) y, según parece, una visita a sacerdotes ancianos y enfermos. Unos encuentros y una cercanía que manifestarían una de esas cosas tan sencillas pero maravillosas y reconfortantes con las que irrumpe el Evangelio.
El papamóvil que espera a León XIV en Montevideo. Foto: EFE
Será un fin de semana movido en Uruguay. Aprovecho a escribir antes de su llegada por razones obvias. Luego, en lo inmediato, otros comentarán, leeremos, escucharemos los mensajes, veremos las instantáneas que hayan captado los eventos y encuentros…
A mis coterráneos (y a mí mismo) un anhelo: pasemos del evento al discipulado, ¡que atentos a Pedro, nos hagamos mejores discípulos de Jesús y de su Evangelio!
