Los días 4 y 5 de noviembre, Madrid acoge la 30ª Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno. Ante tal motivo, en la víspera, este martes 3, la capital ha albergado un encuentro organizado por las entidades jesuitas Entreculturas y Fe y Alegría, así como por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ).
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La cuestión de fondo ha sido una reflexión sobre “cómo evitar que la inteligencia artificial (IA) aumente las desigualdades educativas y cómo mejorar el acceso de la juventud a un empleo digno a través de la formación profesional”.
‘De los compromisos a las aulas’
Bajo el título ‘De los compromisos a las aulas: sociedad civil y juventudes en la agenda educativa iberoamericana’, han participado en el foro, entre otros, Ramón Almansa, director ejecutivo de Entreculturas; Daniel Villanueva, coordinador general de la Federación Internacional de Fe y Alegría; Carmen Pellicer, presidenta Fundación Trilema; Tamara Díaz, directora general de Educación en la OEI; y Pedro Duval, secretario general adjunto del OIJ.
Almansa ha defendido una concepción de la educación “como un bien público y como ese derecho que es habilitante de otros derechos”. Guante recogido por Villanueva, para que el no se puede olvidar que “las políticas públicas en educación no se construyen solo en los despachos; necesitan escuchar a quienes estamos en las aulas, aprendiendo y enseñando”.
Díaz ha insistido en que “la cooperación en educación es fundamental. Primero, porque tiene una alta capacidad de llegar a la gente. Segundo, porque es una discusión que puede cambiar una generación. Y tercero, en el caso de nuestra región, porque tiene la capacidad de cambiar trayectorias de desarrollo, modelos de crecimiento y de sociedad”.
Cómo evitar las brechas digitales
Ante los numerosos retos que impone el auge de la IA, Pellicer ha argumentado que “las brechas digitales no dependen solamente de la accesibilidad o del número de dispositivos. Dependen también de los contextos pedagógicos”.
Siendo urgente que estos sean inclusivos y tengan una perspectiva integral, un paso a dar es “la creación de estructuras comunitarias para democratizar el acceso a la IA”, de manera que su impacto “alcance a toda la comunidad educativa y no únicamente al alumnado”.
La clausura del encuentro ha estado a cargo de Miguel Molina, director de Fe y Alegría en Honduras y coordinador de Incidencia y Acción Pública en la misma entidad jesuita, quien ha reivindicado que “no basta con estar en la escuela; es necesario pasar a garantizar aprendizajes”.
Algo que pasa por “impulsar propuestas educativas contextualizadas, flexibles e integrales, así como de reforzar el trabajo conjunto entre los estados, la sociedad civil, las instituciones educativas y las empresas”.
