El papa León XIV ha reaparecido hoy en la audiencia general dando “gracias” por las “oraciones” tras su intervención para extirparle un tumor en el pulmón. El Pontífice llegaba a la plaza de San pedro sin rastro alguno de cansancio físico y con una alegría correspondida por unos fieles más entregados que nunca. De hecho, se ha colgado el ‘no hay billetes’. Según el Vaticano, un total de 30.000 personas llegadas de todo el orbe católico.
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Robert Francis Prevost regresaba a la tradicional cita de los miércoles dos semanas después. Y es que el 14 de octubre se canceló debido a la operación a la que el Pontífice se sometió el día anterior para extirparle un tumor en el pulmón. Hoy ha podido comprobar el cariño de la gente, que le vitoreaba a su paso con el papamóvil. El Pontífice respondía con una sonrisa, con la que también bendijo a todos los bebés que le acercaron.
El Papa norteamericano ha comenzado hoy a reflexionar sobre la segunda parte de la constitución pastoral ‘Gaudium et spes’, que trata sobre algunos problemas más urgentes de nuestro tiempo, entre ellos la familia y el matrimonio.
“El Concilio Vaticano II explica que este consiste en una donación recíproca que exige plena fidelidad y una unidad indisoluble. Además, es un amor fecundo que se expresa en la transmisión de la vida, así como en la educación de los hijos”, ha dicho el Pontífice agustino.
El papa León XIV, en la audiencia general. Foto: EFE
León XIV pone como ejemplo a los mártires de Ibiza
En su saludo a los peregrinos de lengua española, ha pedido que “la Sagrada Familia de Nazaret proteja a todas las familias del mundo entero”. “Les exhorto a todos a vivir su fe con coherencia para difundir el mensaje liberador del Evangelio. Que vuestras familias sean misioneras y fuente de paz y unidad en la sociedad”, ha insistido León XIV.
Prevost se ha despedido de los fieles recordando que “el sábado pasado, en Ibiza, España, el padre Juan Torres Torres y diecinueve compañeros fueron beatificados. Eran sacerdotes de las islas de Ibiza y Formentera, asesinados por odio a su fe durante la persecución religiosa del siglo pasado. Su testimonio nos anima a ofrecer nuestras vidas como una muestra de amor a Dios y a nuestros hermanos y hermanas”.
