León XIV continúa su recuperación en el Vaticano, pero empieza poco a poco a recuperar su agenda pública. Después de reaparecer este domingo para rezar el Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa tiene ya su próxima cita con los fieles: la audiencia general del miércoles 21 de octubre en la plaza de San Pedro.
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La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha confirmado este lunes que la audiencia se mantiene, aunque por ahora no ha precisado cómo se desarrollará. Tampoco se sabe todavía si León XIV realizará el habitual recorrido en papamóvil entre los peregrinos, uno de los momentos que exigen un mayor esfuerzo físico dentro de la celebración semanal.
Será el primer gran acto público prolongado del Pontífice desde que el pasado 13 de octubre fuera intervenido en el Policlínico Gemelli de Roma de un adenocarcinoma pulmonar. El Papa permanece en el Palacio Apostólico y ha renunciado esta semana a trasladarse a Castel Gandolfo, donde desde el inicio de su pontificado suele pasar parte del lunes y el martes entre trabajo y descanso.
Una semana desde la operación
León XIV ingresó en el Gemelli el martes 13 de octubre para someterse a una intervención que terminó confirmando el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar detectado previamente en unas pruebas médicas. Durante la operación, que transcurrió sin complicaciones, los cirujanos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Ya al día siguiente, los controles sanguíneos y la radiografía de tórax mostraron una evolución dentro de los parámetros esperados. El Papa comenzó entonces la fisioterapia respiratoria, retomó su alimentación habitual y empezó a caminar por la habitación.
El jueves, los médicos informaron de una “buena recuperación del pulmón operado” y explicaron que León XIV realizaba ya de manera autónoma sus actividades cotidianas. Un día después, los nuevos análisis y la radiografía confirmaron la mejora de su estado general.
Durante su estancia hospitalaria llegó también a celebrar misa en la décima planta del Gemelli. El viernes lo hizo ante médicos, enfermeros y otros trabajadores del centro, a quienes agradeció personalmente los cuidados recibidos.
Alta cinco días después
El sábado 17 de octubre, cinco días después de la intervención, los médicos autorizaron su salida del hospital. Los análisis de sangre, la radiografía y la evaluación clínica permitieron concluir que podía continuar la recuperación fuera del Gemelli. Ese mismo día regresó al Vaticano y, apenas 24 horas después, volvió a aparecer públicamente. El domingo se asomó a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus ante unas 15.000 personas congregadas en la plaza de San Pedro.
Después de la oración mariana, el propio León XIV habló por primera vez de forma pública sobre su recuperación. “Deseo agradecer a todos aquellos que en estos días han rezado por mí. He sentido realmente vuestro apoyo”, afirmó. El Papa dedicó un reconocimiento especial “a los médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli” y explicó que el ingreso le había permitido sentirse de una manera distinta cerca de quienes atraviesan una enfermedad.
“Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía de aquellos cuantos atraviesan una enfermedad”, aseguró antes de anunciar el siguiente paso: “Superada esta fase delicada, ahora retomaré gradualmente mi actividad, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones”.
El médico calcula otros diez días
El calendario coincide con las previsiones realizadas por Stefano Margaritora, director de Cirugía Torácica del Gemelli y responsable del equipo que operó al Pontífice.
En una entrevista concedida a Andrea Tornielli, el cirujano explicó que, al recibir el alta, León XIV se encontraba en “condiciones clínicas absolutamente satisfactorias”, con los análisis de sangre normales, la función cardíaca en buen estado y el pulmón evolucionando según los plazos previstos.
Margaritora calcula que, después de una cirugía de este tipo, son necesarias aproximadamente dos semanas para recuperar completamente la forma física. Teniendo en cuenta los días ya transcurridos, estimó que León XIV podría estar plenamente recuperado en alrededor de diez días.
El médico destacó además la implicación del Papa durante el posoperatorio. Lo describió como “un paciente ideal” y relató que hacía incluso algo más de actividad de la que le pedían los profesionales. El segundo día después de la intervención, el equipo llegó a encontrarlo colocando personalmente las sillas de la capilla del hospital.
La mirada puesta también en América
La evolución resulta especialmente importante por la agenda que espera a León XIV en las próximas semanas. Entre el 6 y el 17 de noviembre está previsto su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú, una gira de once días con numerosos desplazamientos internos y grandes celebraciones.
El propio Margaritora ha señalado que, desde el punto de vista médico, no aprecia actualmente razones que impidan realizarla. “En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, afirmó.
