Más de seis décadas de misión, lejos de los focos y sin grandes gestos conocidos. Obras Misionales Pontificias (OMP) ha querido reconocer este jueves la trayectoria del sacerdote Ángel Becerril, del Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME), con el premio misionero “Beata Paulina Jaricot”. “Él no ha hecho grandes cosas conocidas, pero ha entregado seis décadas de su vida a la misión”, ha resumido José María Calderón, director de OMP. “La fidelidad a la misión merece ser premiada”.
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La quinta edición de los premios misioneros de OMP ha reconocido también a Misiones Salesianas con el galardón ‘Beato Paolo Manna’, destinado a personas o instituciones que sostienen y difunden la vocación misionera desde España. La entrega llega a las puertas del Domund, que este domingo celebra su centenario.
Más de 60 años en Zimbabue y Tailandia
Ángel Becerril nació en 1938 en Cozuelos de Ojeda, en Palencia, y encontró en el Instituto Español de Misiones Extranjeras el camino para desarrollar una vocación que le llevó durante décadas a Zimbabue y Tailandia. Al recoger el premio, el sacerdote ha centrado sus palabras en las instituciones y personas que le han acompañado durante ese recorrido. “Doy gracias al IEME, gracias a él soy quien soy”, ha afirmado. También ha recordado a su Iglesia de origen: “Doy gracias también a mi diócesis de Palencia, que ha estado a mi lado siempre, y me ha recibido con mucho cariño”.
“Y gracias a la Iglesia misionera, que lleva la Palabra al confín del mundo”. Becerril ha recordado además a la beata Paulina Jaricot, cuyo nombre lleva el premio y cuya iniciativa está en el origen de la Obra de la Propagación de la Fe, así como al sacerdote Ángel Sagarmínaga, primer director nacional de Obras Misionales Pontificias en España. “Me siento pequeño y honrado de seguir los pasos de estas dos grandes figuras”, ha asegurado.
Misiones Salesianas, 150 años después
El premio “Beato Paolo Manna” ha recaído este año en Misiones Salesianas, coincidiendo con el 150 aniversario de la llegada de los primeros misioneros salesianos a Argentina. OMP ha querido reconocer especialmente su trabajo de sensibilización y apoyo a la misión desde España, también a través de los centros educativos.
Su director, Luis Manuel Moral, ha descrito la institución como “esa mano extendida que les acaricia y les da ánimo por las circunstancias difíciles que tienen que pasar”, en referencia a los misioneros que desarrollan su labor en contextos especialmente complejos.
“Dios está con ellos, y la Virgen Auxiliadora, nuestra patrona, les acoge en su manto y les ayuda a que su labor sea incansable para extender el Reino de Dios”, ha señalado. Moral ha insistido también en el sentido de mantener esa presencia misionera: “Desde nuestro corazón, sentimos que la misión merece la pena”. Y ha añadido: “Parece mentira que todavía haya naciones en las que la Palabra no ha llegado”.
“Se lo merecerían todos los misioneros”
Calderón ha reconocido durante la entrega que cualquier selección implica dejar fuera muchas vidas entregadas a la misión. Los premios, ha dicho, son en cierto modo “injustos”, porque “se lo merecerían todos los misioneros”.
En el caso de Becerril, OMP ha querido fijarse precisamente en una trayectoria marcada por la constancia. “Hemos querido premiar a alguien que ha entregado la vida”, ha explicado Calderón. Esa misma idea de fidelidad está detrás del reconocimiento a Misiones Salesianas, que conmemora siglo y medio desde la llegada de los primeros enviados de la congregación a Argentina.
Ambos premiados han recibido una figura de un cangrejo sosteniendo una cruz, inspirada en una tradición vinculada a san Francisco Javier. Según el relato, el patrón de las misiones lanzó su crucifijo al mar durante una tormenta y, al día siguiente, un cangrejo se lo devolvió en la playa entre sus pinzas.
El centenario del Domund
La entrega de los premios sirve de antesala a la Jornada Mundial de las Misiones, que este domingo cumple cien años. El Domund invita cada año a rezar por los misioneros y a sostener económicamente el trabajo de la Iglesia en los territorios de misión.
Según OMP, las aportaciones recibidas permiten al Papa apoyar a 1.133 territorios de misión en sus gastos ordinarios y en proyectos concretos relacionados con construcciones, medios de transporte, traducciones u otras necesidades. Estos territorios representan aproximadamente una de cada tres diócesis del mundo.
Con motivo del centenario, la Penitenciaría Apostólica ha dispuesto además la concesión de la indulgencia plenaria, aplicable también en sufragio por los fieles difuntos, a quienes participen en la celebración, reciban la Sagrada Comunión y recen por la difusión del Evangelio en todo el mundo.
El sábado 17 de octubre, a las 15:00 horas, se rezará también desde Roma un rosario misionero internacional presidido por el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización. La oración estará dedicada a la evangelización en los cinco continentes y a la salud de León XIV.
