El obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, advirtió la existencia de un “ataque directo a la Iglesia”, después de que el ‘influencer’, José Lápiz, ofreció 40 mil pesos a quien lo agrediera, lo que el obispo lamentó: “me preocupa la falta de respeto… es muy grave amenazar a una persona y ponerle precio”.
- Síguenos en Google y añádenos como fuente preferida
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Fue a finales de septiembre cuando el ‘influencer’ ofreció públicamente otorgar el dinero a quien agrediera al obispo, ante su molestia por los comentarios expresados en sus homilías, relacionados con la situación actual que vive el país.
Ante ello, la Fiscalía General del estado inició una investigación por los delitos de “amenazas y apología del delito”.
“No me siento intimidado, ni me siento con temor”
A ese respecto, el obispo se pronunció el 7 de octubre a través de su canal de comunicación: ‘Correo diocesano’; ahí destacó: “Se ha hecho algo desde las redes sociales. A mí nadie me ha dicho nada, yo estoy tranquilo y sereno. No me siento intimidado, ni me siento con temor”.
Sin embargo, señaló “se ha hecho más grande y me preocupa por la falta de respeto a las personas, por la falta de delicadeza… es muy grave el amenazar a una persona y ponerle precio… Han tomado algunas frases de mis opiniones pero esas no son toda mi opinión”.
“Eso sí me duele porque yo veo que algunos medios de comunicación y algunos en las redes sociales quieren denigrar la imagen del obispo y de la Iglesia… no porque haya sido para el obispo, me preocupa que esto se vaya a extender y fácilmente se pueda decir ‘a esta persona elimínala, doy tanto’”, añadió.
“Nos hablan de libertad y de pluralidad pero están amenazando”
Refirió que en Aguascalientes el 87% de las personas “se dicen católicos y son gente muy creyente, de fe y gente buena, entonces veo que sí hay un ataque directo a la Iglesia y empiezan por el obispo”.
No obstante, agregó: “no son objetivos porque si lo fueran, dirían ‘el obispo dijo esto pero también dijo estos otros aspectos’. Veo la preocupación de la gente, las burlas, los comentarios de algunas personas de las cosas que dije el domingo antepasado”.
Manifestó que lo que él había dicho es: “Nos hablan de libertad y de pluralidad pero están amenazando con la cárcel al que piensa diferente o al que dice algo’ y a mí me parece que lo que ha sucedido en estos días es un signo claro de ese señalamiento porque no era ni crítica, era un análisis de lo que estamos viviendo“.
Obispo de Aguascalientes, Juan Espinoza, en su diócesis. Foto: Diócesis de Aguascalientes/Correo diocesano
“Es importante que nuestros fieles conozcan sus obligaciones y sus derechos”
Para el obispo esto es “como un ingreso, una puerta, me parece muy delicado, y es ver a los otros como enemigos, yo nunca he visto a nadie como enemigo; han querido dar una imagen de un obispo político y un obispo que está en contra, yo no quiero entrar en ese tipo de polarización“.
En ese sentido, aseveró que su labor “es una tarea pastoral y espiritual pero que también tiene una repercusión social y que es muy importante que nuestros fieles conozcan cuáles son sus obligaciones y sus derechos”.
Refirió que en los cuatro años y medio en los que ha servido a la Diócesis de Aguascalientes ha “aprendido a quererlos, también a los sacerdotes agradezco su trabajo y quiero decirles, no se preocupen de esto que se está suscitando en las redes sociales desde hace tiempo”.
El respaldo del presidente de los obispos
Respecto a “lo que ha sucedido en estos días desde que alguien dijo que me quería matar, que me estaban amenazando y puso hasta precio, yo les quisiera decir ‘no se dejen engañar de estas situaciones’”.
El obispo pidió estar “muy atentos, necesitamos orar mucho, también por México, por nuestro país que camine realmente por senderos de justicia y de paz”.
Cabe destacar que el 4 de octubre en su homilía dominical, el presidente de los obispos, Ramón Castro, respaldó al obispo Espinoza, de quien dijo: “es muy claro, dice las cosas como son, no tiene pelos en la lengua… en el fondo quieren intimidarnos pero no podemos quedarnos callados”.
