Tribuna

¡Somos educación… somos santos!

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1.     La vida misma: es educación

En Argentina, desde donde comparto estas palabras, septiembre tiene un valor bastante significativo. En primer lugar, porque es un mes que indica un cambio de época, de mentalidad, de “tiempo climático. Y, en segundo lugar, porque es un mes dedicado al reconocimiento de la educación: día del estudiante, de la secretaría, de los maestros, preceptores y profesores, del equipo directivo, inspector/a de escuela…



Con el inicio del mes nos vamos dando cuenta que algo nuevo está llegando. Los indicios del mes que finalizó se hacen patentes en septiembre: se perciben días que poco a poco se van extendiendo, el sol comienza a notarse cada vez más, vamos dejando de lado los abrigos del invierno e incorporamos indumentaria de “media estación” y algunas personas ya se visten como si fuera verano… Otros individuos padecen las consecuencias de la floración, del reverdecer de los árboles que, algunos generan en el aire “un polvillo” o algo que afecta a las vías respiratorias provocando resfríos o alergias. Sin embargo, muchas de ellas, incluso reconocen los cambios que se dan…

Con la educación, por lo general, detrás de cada forma de enseñar y aprender subyacen teorías pedagógicas tales como el conductismo, constructivismo, aprendizaje significativo, socio – histórica, la que parte de la realidad del oprimido, la de la libertad y autonomía como afirma Paulo Freire en varias de sus obras (La educación como práctica de la libertad, Pedagogía de la autonomía, Pedagogía de la esperanza, Pedagogía del Oprimido, Miedo y Osadía). También podemos encontrar las diversas perspectivas antropológicas, sociológicas y religiosas. Lo importante de estas elaboraciones teóricas es que piensan el cómo llevar adelante un proceso a partir de la cosmovisión que fundamenta esa perspectiva. El mundo laboral educa desde las pautas horarias, las tareas, responsabilidades y hasta con las amplias formas que existe para realizarlo. La práctica deportiva tiene exigencias específicas y habilidades según el deporte. Además, está la formación de las personas autodidactas con una manera de aprender que, a veces, no cuadra o no tiene un reconocimiento en un “sistema educativo” ….

Más allá de eso, hay un plus, cuando se vive educando… y se hace visible en las escuelas al comenzar los festejos, homenajes, agradecimientos a todas las personas que interactúan en el acto educativo. Un día muy particular y lleno de vitalidad es el “día del estudiante” (21/9) que suele ser asueto para algunos niveles educativos. Es por este motivo que las escuelas coordinan, dentro de sus posibilidades, celebrarlo en otra fecha junto con la “fiesta de la primavera”. Por lo general, en esa oportunidad descubrimos que la “vida nos da señales” porque adolescentes y jóvenes buscan potenciar todas sus capacidades, habilidades, inteligencias múltiples (Gardner, Howard , 1983) por medio de decorados temáticos, danzas o coreografías, juegos, representaciones, conduciendo, animando, sociabilizando, integrando, acompañando, etc. Y ahí, en esos espacios y momentos, descubrirnos que educar es mucho más que “dar clases”, es comprendernos como parte de la vida, es saborear lo bello de cada persona que da lo mejor de sí, que incluso aquellos a quienes el sistema no los ayuda, ese día “dan vida y recrean la existencia” …

Jóvenes, adolescentes y adultos:

  • viviendo y conviviendo en un tiempo y espacio enriquecen y llenan de sentido la “vocación docente”,
  • aprendiendo unos de otros,
  • integrando, haciendo parte a los demás con una sonrisa, con un gesto, un saludo cálido y lleno de afecto, en juegos y representaciones.
  • sorprendiéndose porque “hay otros” y diferentes maneras de vincularse, de compartir la vida, conociendo aquella existencia que está detrás de los roles educativos.
  • que al conocernos de otra manera, descubrimos que “hay otros como yo” que tienen los mismos gustos, que les apasiona alguna melodía o autor literario que, con sus magníficas obras, nos llevan a descubrir el gusto de vivir (ej. Tolkien).

A veces, por esos preconceptos o costumbres, hay estudiantes que llevan sobre sus espaldas algún estereotipo o las consecuencias de vidas familiares alborotadas o que vivieron situaciones que provocaron crisis o fracturas vinculares y esos mismos estudiantes nos sorprenden y más cuando sus vidas son contempladas, escuchadas, abrazadas, acompañadas, porque descubrimos que ellos también educan….

Toda nuestra vida es educación.

VN Somos Educacion

2.     Educar es disfrutar

“Hay gente que con solo decir una palabra enciende la ilusión y los rosales; que con solo reír entre los ojos nos invitan a viajar por otras zonas, nos hace recorrer toda la magia. Hay gente que con solo dar la mano rompe la soledad” (Hamlet Lima Quintana)

¡Qué hermosa experiencia educativa cuando:

  • el nombre nos identifica!
  • el “rol” es pronunciado con cariño y al decir “profe, secre, vice, precep, dire” se está expresando cercanía, cordialidad, participación!
  • una situación es comprendida y se busca resolver algún inconveniente!
  • una mesa nos fraterniza, porque la “fruición es posible si hay sentidos compartidos y existencias entrelazadas. Fruición que se anula en los dogmatismos, en los imperativos y en la claudicación de enseñar con y desde lo real” (Martínez, Pablo, 2024, pág. 7).

3.     Comunidades educativas

Conocer es algo rápido y, hasta cierto punto, individual. Educar, es progresivo, existencial, vital, personal y comunitario. Por eso, una educación comprendida de esta manera, hasta la forma de hacer sonar el timbre educa, llegar con puntualidad, asistir, estar, recibir, saludar, despedir, mirar, preparar el encuentro/clase, la ambientación, las aulas, el patio, los baños, la limpieza de lo que usamos, etc., todo educa.

¡Somos comunidad que vive la pasión de educar, educarse y ser educados! Formar y crear comunidades educativas es una “revolución”, es una acción y vocación contracultural.

4.     ¿Educación de la fe?

En la perspectiva cristiana hay como un “cliché”: educar en la fe. Frase que se itera desde tiempo inmemorial o que, en esta oportunidad, sería algo muy extenso de detallar. Pero, como hemos afirmado, detrás de cada expresión hay una fundamentación. En un tiempo pretérito a la catequesis se la entendía como aquella que educa la fe, que transmitía la fe, porque era una educación orgánica, elemental y sistemática  (Juan Pablo II – CT, 1979).

En nuestra experiencia vivida al lado del Padre de la Catequesis Renovada (Frans De Vos), la catequesis es “un proceso de crecimiento y maduración en la fe, en un contexto comunitario eclesial que da sentido a la vida” (CEA – JEP, 1988) porque se inspira en la pedagogía de Jesús: “En el evangelio no encontramos textos que hablen o mencionen a la palabra metodología, si podemos descubrir citas que nos sugieren pistas. Esas huellas podrían ser: vida – propuesta – respuesta (Curia, Christian, 2018). Es por ello, que nos parece más adecuado comprenderla como ese ministerio que educa “desde la fe que profesamos, celebramos y compartimos”, porque creer en el Dios revelado por Jesús nos educa, y de ella (la Trinidad) aprehendemos los criterios, principios, estilos, etc., que inspiran nuestra manera de ser. Por esto mismo:

“Por alguna curiosa coincidencia, una mañana de hace tiempo en la quietud del mundo, cuando había menos ruidos y más verdor, y los hobbits eran todavía numerosos y prósperos, y Bilbo Bolsón estaba de pie en la puerta del agujero, después del desayuno, fumando una enorme y larga pipa de madera que casi les llegaba a los pies, Gandalf apareció de pronto” (Tolkien, J. R. R – El Hobbit, 2017, pág. 13).

En esta cita encontramos dos maneras de ser. Y cada una de ella tiene una riqueza propia y tendrán una transformación mutua. Y a eso, podríamos llamar espiritualidad. En la práctica y manera de comunicar, la catequesis comparte y anuncia lo que ella es. Cada catequista se transforma en testigo medular de la experiencia cristiana. La misión de este ministerio de la Palabra es ser él mismo junto con los demás (Curia, Christian, 2026), que se nutre del Dios que quiso revelarse haciéndonos parte de su misterio y propuesta (Concilio Vaticano II – DV, 1965) asumiendo nuestros gozos, esperanzas, anhelos, búsquedas, etc. (Concilio Vaticano II – GS, 1965).

Por tal motivo, los cristianos queremos vivir a la catequesis, como educadora, que hace resonar esa fe para que cada persona y comunidad, elija o reelija a la Trinidad (de Aquino, Tomás – STh II – II, 1998) (q81 a 1) para discernir el gusto de su vida en esa relación. Por esta misión e identidad, se recuerda y venera a aquellas personas que son lumbreras en el camino, orientando para re/encontrar y celebrar el gusto de vivir:

Elogiemos a los hombres (personas) ilustres, a los antepasados de nuestra raza. El Señor los colmó de gloria, manifestó su grandeza desde tiempos remotos. Algunos ejercieron la autoridad real y se hicieron famosos por sus proezas; otros fueron consejeros por su inteligencia, transmitieron oráculos proféticos, guiaron al pueblo con sus consejos, con su inteligencia para instruirlo y con las sabias palabras de su enseñanza (…) Todos ellos fueron honrados por sus contemporáneos y constituyeron el orgullo de su época. Algunos de ellos dejaron un nombre y se los menciona todavía con elogios” (Ecli. 44, 1 – 4; 6 – 8).

Es por ello, que queremos hacer memoria agradecida de todos aquellos educadores (adolescentes, jóvenes y adultos) que nos transformaron y lo siguen haciendo hoy al compartir la vida…

#catequesisrenovada #pensarlacatequesis #fransdevos #christiancuria #mesdelabiblia

Bibliografía

CEA – JEP. (1988). Juntos para una evangelización permanente. CABA: Oficina del Libro.
Concilio Vaticano II – Dei Verbum (1965). Obtenido de https://www.vatican.va/
Concilio Vaticano II – Gaudium Et Spes (1965). Obtenido de https://www.vatican.va/
Curia, Christian. (2018). La #vida nos da #señales. CABA: PPC.
Curia, Christian. (2026). Algo nuevo llegará (ebook y tapa blanda ed.). (Amazon, Ed.) Obtenido de https://amazon.com
de Aquino, Tomás – STh II – II. (1998). Suma Teológica. CABA: BAC.
Gardner, Howard . (1983). Estructura de la mente – Inteligencias múltiples la teoría en la práctica. CABA: Paidós.
Hamlet Lima Quintana. (s.f.): Gente necesaria. Obtenido de www.latinta.com.ar
Juan Pablo II – Cathechesi Tradendae (1979). Obtenido de https://www.vatican.va/
Martínez, Pablo. (2024). Meditaciones Pedagógicas. CABA: R y C Editora.
Tolkien, J. R. R – El Hobbit. (2017). El Hobbit. CABA: Minotauro.