El papa León XIV recibió este viernes por la mañana en el Palacio Apostólico a una delegación de la Sociedad de San Vicente de Paúl procedente de los Estados Unidos. Durante la audiencia, el Papa agradeció profundamente el servicio que la organización presta a sus hermanos y hermanas en el país norteamericano, destacando que el empleo de sus talentos es un testimonio elocuente de su fe.
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El cuidado de los demás
En su discurso, el pontífice invitó a los miembros de la delegación a profundizar su relación con el Señor para que su gracia guíe sus acciones. Tomando como referencia al patrón de la sociedad, san Vicente de Paúl, el Papa recordó a los presentes que el santo demostró que “la oración y la justicia social no son meramente complementarias, sino que de hecho son inseparables”.
Asimismo, León XIV hizo mención a su encíclica ‘Dilexi Te’ y a las enseñanzas de san Agustín sobre la naturaleza cristocéntrica de la atención a los menos favorecidos. En este sentido, subrayó que Dios no se deja ganar en generosidad por aquellos que sirven a los pobres. “Creemos que el cuidado de los demás, cuando está motivado por el amor, no solo ayuda a los necesitados, sino que también abre el corazón del dador a la gracia de Dios”, afirmó el Papa.
Antes de concluir el encuentro y otorgar su bendición, el Papa instó a los presentes a entregarse siempre a los demás para que sus corazones se purifiquen y puedan “reconocer más fácilmente a Cristo en el prójimo, tanto en aquellos a quienes sirven como en aquellos con quienes trabajan”.
